| I. Capítulo XXX. Que trata de la discreción de la hermosa Dorotea, con otras cosas de mucho gusto y pasatiempo | 30. Kapitel Welches von der Klugheit der schönen Dorotea handelt, nebst andern sehr ergötzlichen und unterhaltenden Dingen |
| No hubo bien acabado el cura, cuando Sancho dijo. | Kaum hatte der Pfarrer geendet, so rief Sancho: |
| -Pues mía fe, señor licenciado, el que hizo esa fazaña fue mi amo, y no porque yo no le dije antes y le avisé que mirase lo que hacía, y que era pecado darles libertad, porque todos iban allí por grandísimos bellacos. | »Nun, meiner Treu, Herr Lizentiat, der diese Heldentat getan, das war mein Herr, und nicht, als ob ich es ihm nicht vorher schon gesagt und ihn gewarnt hätte, er solle wohl bedenken, was er tue, und es sei eine Sünde, sie zu befreien, denn sie kämen auf die Galeeren, weil sie ausgemachte Schurken seien.« |
| -¡Majadero! -dijo a esta sazón don Quijote-, a los caballeros andantes no les toca ni atañe averiguar si los afligidos, encadenados y opresos que encuentran por los caminos van de aquella manera, o están en aquella angustia, por sus culpas o por sus gracias; sólo le toca ayudarles como a menesterosos, poniendo los ojos en sus penas y no en sus bellaquerías. Yo topé un rosario y sarta de gente mohína y desdichada, y hice con ellos lo que mi religión me pide, y lo demás allá se avenga; y a quien mal le ha parecido, salvo la santa dignidad del señor licenciado y su honrada persona, digo que sabe poco de achaque de caballería, y que miente como un hideputa y mal nacido; y esto le haré conocer con mi espada, donde más largamente se contiene. | »Dummkopf«, fiel hier Don Quijote ein, »den fahrenden Ritter geht es nichts an, und es ist nicht seine Sache zu untersuchen, ob die Bekümmerten, mit Ketten Beladenen, Bedrückten, die er auf den Wegen antrifft, um ihrer Schuld willen oder um ihres Unglücks willen in solchem Aufzug umhergehen und sich in solchem Elend befinden; es ist seine Aufgabe, lediglich ihnen als Hilfsbedürftigen beizustehen, er hat auf ihre Leiden zu sehen und nicht auf ihre Schelmenstreiche. Ich traf einen wahren Rosenkranz, eine aufgereihte Schnur jammervoller unglückseliger Leute, und mit denen tat ich, was meine Ordenspflicht mir gebeut, und mit allem übrigen mag es werden, wie es will. Und wem das mißbehagt, mit Respekt vor der heiligen Würde des Herrn Lizentiaten und vor seiner hochgeehrten Person, dem sag ich, er versteht gar wenig in Sachen des Rittertums und lügt wie ein Hurensohn und schlechter Kerl, und das will ich ihm mit meinem Schwerte so beweisen, wie es anderswo ausführlicher geschrieben steht.« |
| Y esto dijo afirmándose en los estribos y calándose el morrión; porque la bacía de barbero, que a su cuenta era el yelmo de Mambrino, llevaba colgado del arzón delantero, hasta adobarla del mal tratamiento que la hicieron los galeotes. | So sprach er, setzte sich in den Bügeln fest und drückte die Sturmhaube in die Stirn, denn die Barbierschüssel, die nach seiner Meinung der Helm des Mambrin war, hatte er so lang am vorderen Sattelknopf hängen, bis er sie von den Mißhandlungen, die sie von den Galeerensklaven erlitten, wieder heilen lassen könnte. |
| Dorotea, que era discreta y de gran donaire, como quien ya sabía el menguado humor de don Quijote y que todos hacían burla dél, sino Sancho Panza, no quiso ser para menos, y, viéndole tan enojado, le dijo. | Dorotea, die verständig und voll witziger Einfalle war, wollte, da sie Don Quijotes verschrobene Eigenheiten bereits wohl kannte und sah, daß alle, mit Ausnahme Sancho Pansas, ihn zum besten hielten, nicht zurückbleiben und sprach, als sie ihn so aufgebracht sah: |
| -Señor caballero, miémbresele a la vuestra merced el don que me tiene prometido, y que, conforme a él, no puede entremeterse en otra aventura, por urgente que sea; sosiegue vuestra merced el pecho, que si el señor licenciado supiera que por ese invicto brazo habían sido librados los galeotes, él se diera tres puntos en la boca, y aun se mordiera tres veces la lengua, antes que haber dicho palabra que en despecho de vuestra merced redundara. | »Herr Ritter, es möge Euer Gnaden im Angedenken bleiben, daß Ihr mir eine Vergünstigung zugesprochen habt und daß Ihr Euch in Gemäßheit derselben keines andern Abenteuers annehmen dürft, so dringlich auch selbiges sein möge. Beruhige Euer Gnaden Euer Herze; denn hätte der Herr Lizentiat gewußt, daß durch diesen nie besiegten Arm die Galeerensklaven ihre Befreiung erlangten, so hätte er sich lieber mit drei Stichen den Mund vernäht, ja, er hätte sich dreimal auf die Zunge gebissen, ehe er ein Wort gesagt hätte, so Euer Gnaden zum Ärgernis gereichte.« |
| -Eso juro yo bien -dijo el cura-, y aun me hubiera quitado un bigote. | »Gewiß, darauf schwör ich«, versetzte der Pfarrer, »ja, ich hätte mir lieber den halben Schnurrbart abgeschnitten.« |
| -Yo callaré, señora mía -dijo don Quijote-, y reprimiré la justa cólera que ya en mi pecho se había levantado, y iré quieto y pacífico hasta tanto que os cumpla el don prometido; pero, en pago deste buen deseo, os suplico me digáis, si no se os hace de mal, cuál es la vuestra cuita y cuántas, quiénes y cuáles son las personas de quien os tengo de dar debida, satisfecha y entera venganza. | »So werd ich denn schweigen, Herrin mein«, sprach Don Quijote, »und werde den gerechten Zorn niederkämpfen, der bereits in meinem Busen emporgestiegen, und werde geruhig und friedsam einherziehen, bis daß ich Euch die zugesagte Vergünstigung ins Werk gesetzt. Aber zum Entgelt dieses redlichen Fürhabens bitte ich Euch, mir zu sagen, sofern es Euch nicht zur Unannehmlichkeit gereicht: von was für Art ist Eure Bedrängnis? Imgleichen, wie viele, wer und welcher Art sind die Feinde, an denen ich die Euch gebührende, zufriedenstellende und vollständige Rache zuwege bringen soll?« |
| -Eso haré yo de gana -respondió Dorotea-, si es que no os enfadan oír lástimas y desgracias. | »Mit Freuden will ich dies tun«, antwortete Dorotea, »so es Euch nicht etwa beschwerlich fällt, großem Leid und Bedrängnissen Euer Ohr zu leihen.« |
| -No enfadará, señora mía -respondió don Quijote. | »Solches wird mir nicht beschwerlich fallen«, entgegnete Don Quijote. |
| A lo que respondió Dorotea. | Worauf Dorotea erwiderte: |
| -Pues así es, esténme vuestras mercedes atentos. | »Sintemalen dem so ist, so merket auf meine Rede, liebwerte Herren.« |
| No hubo ella dicho esto, cuando Cardenio y el barbero se le pusieron al lado, deseosos de ver cómo fingía su historia la discreta Dorotea; y lo mismo hizo Sancho, que tan engañado iba con ella como su amo. Y ella, después de haberse puesto bien en la silla y prevenídose con toser y hacer otros ademanes, con mucho donaire, comenzó a decir desta manera: | Kaum hatte sie dies gesagt, so stellten sich Cardenio und der Barbier ihr zur Seite, begierig, zu vernehmen, wie sich die kluge Dorotea ihre Geschichte ersinnen werde. Das nämliche tat Sancho, der aber ebenso in Täuschung über sie befangen war wie sein Herr. Sie aber, nachdem sie sich im Sattel zurechtgesetzt und sich mit Husten und allerhand Bewegungen zum Sprechen vorbereitet, begann folgendermaßen: |
| -«Primeramente, quiero que vuestras mercedes sepan, señores míos, que a mí me llaman.... | »Zuvörderst will ich Euch wissen lassen, meine hochpreislichen Herren, ich heiße ...« |
| Y detúvose aquí un poco, porque se le olvidó el nombre que el cura le había puesto; pero él acudió al remedio, porque entendió en lo que reparaba, y dijo. | Hier stockte sie; denn ihr war der Name entfallen, den der Pfarrer ihr beigelegt hatte. Er aber kam ihr zu Hilfe, denn er merkte wohl, wo sie der Schuh drückte, und sprach: |
| -No es maravilla, señora mía, que la vuestra grandeza se turbe y empache contando sus desventuras, que ellas suelen ser tales, que muchas veces quitan la memoria a los que maltratan, de tal manera que aun de sus mesmos nombres no se les acuerda, como han hecho con vuestra gran señoría, que se ha olvidado que se llama la princesa Micomicona, legítima heredera del gran reino Micomicón; y con este apuntamiento puede la vuestra grandeza reducir ahora fácilmente a su lastimada memoria todo aquello que contar quisiere. | »Es ist kein Wunder, gnädiges Fräulein, daß Euer Hoheit in Verwirrung gerät und außer Fassung kommt beim Erzählen so trüber Schicksale, die es ja in der Regel an sich haben, daß sie dem von ihnen Gequälten oftmalen das Gedächtnis rauben, dergestalt, daß er sich nicht einmal seines eigenen Namens erinnert; und so haben Eure Schicksale mit Eurer Herrlichkeit getan, da es Euch entfallen ist, daß Ihr Euch die Prinzessin Míkomikona nennt, die Erbin des großen Königreichs Mikomikón. Mit diesem Fingerzeig wird Eure Hoheit alles, was Euch zu berichten beliebt, leichtlich wieder in Hochdero vom Schmerz angegriffenes Gedächtnis zurückbringen.« |
| -Así es la verdad -respondió la doncella-, y desde aquí adelante creo que no será menester apuntarme nada, que yo saldré a buen puerto con mi verdadera historia. «La cual es que el rey mi padre, que se llama Tinacrio el Sabidor, fue muy docto en esto que llaman el arte mágica, y alcanzó por su ciencia que mi madre, que se llamaba la reina Jaramilla, había de morir primero que él, y que de allí a poco tiempo él también había de pasar desta vida y yo había de quedar huérfana de padre y madre. Pero decía él que no le fatigaba tanto esto cuanto le ponía en confusión saber, por cosa muy cierta, que un descomunal gigante, señor de una grande ínsula, que casi alinda con nuestro reino, llamado Pandafilando de la Fosca Vista (porque es cosa averiguada que, aunque tiene los ojos en su lugar y derechos, siempre mira al revés, como si fuese bizco, y esto lo hace él de maligno y por poner miedo y espanto a los que mira); digo que supo que este gigante, en sabiendo mi orfandad, había de pasar con gran poderío sobre mi reino y me lo había de quitar todo, sin dejarme una pequeña aldea donde me recogiese; pero que podía escusar toda esta ruina y desgracia si yo me quisiese casar con él; mas, a lo que él entendía, jamás pensaba que me vendría a mí en voluntad de hacer tan desigual casamiento; y dijo en esto la pura verdad, porque jamás me ha pasado por el pensamiento casarme con aquel gigante, pero ni con otro alguno, por grande y desaforado que fuese. Dijo también mi padre que, después que él fuese muerto y viese yo que Pandafilando comenzaba a pasar sobre mi reino, que no aguardase a ponerme en defensa, porque sería destruirme, sino que libremente le dejase desembarazado el reino, si quería escusar la muerte y total destruición de mis buenos y leales vasallos, porque no había de ser posible defenderme de la endiablada fuerza del gigante; sino que luego, con algunos de los míos, me pusiese en camino de las Españas, donde hallaría el remedio de mis males hallando a un caballero andante, cuya fama en este tiempo se estendería por todo este reino, el cual se había de llamar, si mal no me acuerdo, don Azote o don Gigote.» | »So ist es in der Tat«, entgegnete das Fräulein, »und nun glaub ich, wird es hinfüro nicht mehr erforderlich sein, mir einen Fingerzeig zu geben; ich denke, ich werde mit meiner wahrhaften Geschichte glücklich in den Hafen einlaufen. Die aber ist, daß der König, mein Vater, welcher Tinakrio der Weise hieß, hochgelahrt war in der Kunst, so man Magie benennt. Durch seine Wissenschaft brachte er es heraus, daß meine Mutter, welche Königin Jaramilla hieß, früher als er sterben, er aber bald darauf ebenfalls aus diesem Leben scheiden müßte und ich als vater- und mutterlose Waise zurückbleiben würde. Dies jedoch bekümmerte ihn, wie er sagte, nicht so sehr, als ihn die klar von ihm erkannte Gewißheit beängstigte, daß ein ungeschlachter Riese, der Beherrscher einer großen Insel, die fast an unser Reich grenzt, namens Pandafílando mit dem finstern Blick - also genannt, weil es eine ausgemachte Sache ist, daß er, wiewohl seine Augen an ihrer richtigen Stelle stehen und gradaus sehen, dennoch immer scheel blickt, als ob er wirklich schielte; das tut er aber aus Bosheit und um jeden, den er ansieht, in Furcht und Schrecken zu setzen -, also, sag ich, mein Vater sah voraus, daß selbiger Riese, sobald er meine Verwaisung erführe, mit großer Macht mein Reich überziehen und es vollständig raube und mir nicht ein einzig Dorf als Zufluchtstätte übriglassen würde. Zwar wußte er auch, daß ich all diesem Verderben, all diesem Unheil entgehen könne, wenn ich mich mit ihm vermählen wollte; allein seines Erachtens durfte er nicht glauben, es werde mir je in den Sinn kommen, eine so ungleiche Ehe einzugehen. Und darin sagte er die reine Wahrheit; denn es fiel mir nicht im entferntesten ein, mich mit selbigem Riesen zu verehelichen; aber ebensowenig mit einem andern, und wenn er auch noch so groß und ungeheuerlich wäre. Mein Vater sagte mir ferner, sobald er tot sei und ich den Pandafílando in mein Reich einbrechen sähe, solle ich mich nicht etwa damit aufhalten, mich zur Wehr zu setzen, weil ich mich dadurch zugrunde richten würde; sondern ich solle ihm das Königreich frei und ohne Hindernis überlassen, wenn ich vermeiden wolle, mich dem Tod und meine guten, getreuen Untertanen dem völligen Verderben preiszugeben; denn es werde unmöglich sein, mich vor der teuflischen Kraft des Riesen zu schirmen. Vielmehr solle ich sofort mit etlichen meiner Leute mich auf den Weg nach den hispanischen Landen begeben, wo ich Rettung aus meinen Nöten finden, nämlich einen fahrenden Ritter treffen würde, dessen Ruhm zu diesen Zeiten über dieses ganze Reich verbreitet sei, und selbiger Ritter solle, wenn ich mich recht erinnere, Don Gesotten oder Dunkelschote heißen.« |
| -Don Quijote diría, señora -dijo a esta sazón Sancho Panza-, o, por otro nombre, el Caballero de la Triste Figura. | »,Don Quijote' wird er gesagt haben«, fiel hier Sancho Pansa ein, »oder mit andern Worten: Der Ritter von der traurigen Gestalt.« |
| -Así es la verdad -dijo Dorotea-. «Dijo más: que había de ser alto de cuerpo, seco de rostro, y que en el lado derecho, debajo del hombro izquierdo, o por allí junto, había de tener un lunar pardo con ciertos cabellos a manera de cerdas.. | »So ist's in Wirklichkeit«, sprach Dorotea. »Ferner sagte mein Vater, der Ritter werde hoch von Wuchs und hager von Gesicht sein und werde auf der rechten Seite unter der linken Schulter oder nahe dabei ein braunes Muttermal mit Haaren wie Borsten haben.« |
| En oyendo esto don Quijote, dijo a su escudero: | Als Don Quijote das hörte, sprach er zu seinem Schildknappen: |
| -Ten aquí, Sancho, hijo, ayúdame a desnudar, que quiero ver si soy el caballero que aquel sabio rey dejó profetizado. | »Komm her, mein Sohn Sancho, hilf mir die Kleider ablegen; ich will nachsehen, ob ich der Ritter bin, von dem jener gelahrte König geweissagt hat.« |
| -Pues, ¿para qué quiere vuestra merced desnudarse? -dijo Dorotea. | »Warum will denn Euer Gnaden die Kleider ablegen?« fragte Dorotea. |
| -Para ver si tengo ese lunar que vuestro padre dijo -respondió don Quijote. | »Um zu sehen, ob ich das Muttermal habe, von welchem Euer Vater gesprochen hat«, antwortete Don Quijote. |
| -No hay para qué desnudarse -dijo Sancho-, que yo sé que tiene vuestra merced un lunar desas señas en la mitad del espinazo, que es señal de ser hombre fuerte. | »Dazu ist kein Auskleiden vonnöten«, sprach Sancho, »weiß ich ja doch, daß Euer Gnaden ein Muttermal mit den besagten Merkmalen mitten auf dem Rückgrat hat, ein Zeichen, daß Ihr ein Mann von großen Kräften seid.« |
| -Eso basta -dijo Dorotea-, porque con los amigos no se ha de mirar en pocas cosas, y que esté en el hombro o que esté en el espinazo, importa poco; basta que haya lunar, y esté donde estuviere, pues todo es una mesma carne; y, sin duda, acertó mi buen padre en todo, y yo he acertado en encomendarme al señor don Quijote, que él es por quien mi padre dijo, pues las señales del rostro vienen con las de la buena fama que este caballero tiene no sólo en España, pero en toda la Mancha, pues apenas me hube desembarcado en Osuna, cuando oí decir tantas hazañas suyas, que luego me dio el alma que era el mesmo que venía a buscar. | »Das genügt«, sprach Dorotea, »denn unter guten Freunden muß man nicht auf Kleinigkeiten sehen, und ob es an der Schulter oder am Rückgrat ist, tut wenig zur Sache; genug, daß ein Muttermal vorhanden ist, und da mag es denn sein, wo es wolle, sintemal alles doch ein Fleisch ist. Und ohne Zweifel hat mein Vater in allem das Richtige getroffen, und auch ich hab's getroffen, indem ich meine Sache dem Herrn Don Quijote anbefahl. Er ist's offenbar, von dem mein Vater gesprochen, da die Merkzeichen des Gesichts zu denen des hohen Rufes stimmen, dessen dieser Ritter nicht nur in Spanien, sondern in der ganzen Mancha genießt. Denn kaum war ich in Osuna gelandet, da hörte ich von ihm so viel Heldentaten erzählen, daß mir gleich mein Herz sagte, er müsse der nämliche sein, den ich aufzusuchen gekommen.« |
| -Pues, ¿cómo se desembarcó vuestra merced en Osuna, señora mía -preguntó don Quijote-, si no es puerto de mar. | »Aber Herrin mein, wie kann Euer Gnaden in Osuna gelandet sein«, fragte Don Quijote, »wenn es doch kein Seehafen ist?« |
| Mas, antes que Dorotea respondiese, tomó el cura la mano y dijo. | Ehe jedoch Dorotea noch antworten konnte, kam der Pfarrer zuvor und sagte: |
| -Debe de querer decir la señora princesa que, después que desembarcó en Málaga, la primera parte donde oyó nuevas de vuestra merced fue en Osuna. | »Gewiß hat die gnädige Prinzessin sagen wollen, daß nach ihrer Landung zu Malaga der erste Ort, wo sie Kunde von Euer Gnaden erhielt, Osuna war.« |
| -Eso quise decir -dijo Dorotea. | »So habe ich sagen wollen«, sprach Dorotea. |
| -Y esto lleva camino -dijo el cura-, y prosiga vuestra majestad adelante. | »Und so ist's in Richtigkeit«, versetzte der Pfarrer. »Euer Majestät wolle nur weitersprechen.« |
| -No hay que proseguir -respondió Dorotea-, sino que, finalmente, mi suerte ha sido tan buena en hallar al señor don Quijote, que ya me cuento y tengo por reina y señora de todo mi reino, pues él, por su cortesía y magnificencia, me ha prometido el don de irse conmigo dondequiera que yo le llevare, que no será a otra parte que a ponerle delante de Pandafilando de la Fosca Vista, para que le mate y me restituya lo que tan contra razón me tiene usurpado: que todo esto ha de suceder a pedir de boca, pues así lo dejó profetizado Tinacrio el Sabidor, mi buen padre; el cual también dejó dicho y escrito en letras caldeas, o griegas, que yo no las sé leer, que si este caballero de la profecía, después de haber degollado al gigante, quisiese casarse conmigo, que yo me otorgase luego sin réplica alguna por su legítima esposa, y le diese la posesión de mi reino, junto con la de mi persona. | »Es ist da nichts weiterzusprechen«, entgegnete Dorotea, »als daß letztlich mein Schicksal, indem es mich den Herrn Don Quijote auffinden ließ, sich so günstig gestaltet hat, daß ich mich schon für die Königin und Herrin meines gesamten Reiches ansehe und erachte, sintemalen er nach seiner edlen Sitte und Großherzigkeit mir die Vergünstigung zugesagt hat, mit mir hinzuziehen, wohin ich ihn führen werde; und führen will ich ihn nirgends anderswohin, als wo ich ihn dem Pandafílando mit dem finstern Gesicht gegenüberstelle, damit er ihn töte und mir das wiedererstatte, was der Riese sich widerrechtlich angemaßt hat. Und all dies wird nach Herzenswunsch geschehen; denn so hat es geweissagt Tinakrio der Weise, mein edler Vater. Selbiger hinterließ auch mündlich und schriftlich in chaldäischer Schrift oder in griechischer - denn lesen kann ich sie nicht -: Wenn dieser Ritter, von welchem er geweissagt, den Riesen geköpft hat und sich dann mit mir vermählen will, so solle ich auf der Stelle und ohne Widerrede mich ihm zu seiner rechtmäßigen Ehegattin überantworten und ihm den Besitz meines Königreiches zugleich mit dem meiner Person gewähren.« |
| -¿Qué te parece, Sancho amigo? -dijo a este punto don Quijote-. ¿No oyes lo que pasa? ¿No te lo dije yo? Mira si tenemos ya reino que mandar y reina con quien casar. | »Wie bedünkt dich das, Freund Sancho?« fiel hier Don Quijote ein, »hörst du, was vorgeht? Sagte ich dir es nicht? Sieh nun, ob wir nicht alsbald ein Königreich zu beherrschen und eine Königin zu heiraten bekommen!« |
| -¡Eso juro yo -dijo Sancho- para el puto que no se casare en abriendo el gaznatico al señor Pandahilado! Pues, ¡monta que es mala la reina! ¡Así se me vuelvan las pulgas de la cama. | »Darauf will ich einen Eid leisten«, sprach Sancho, »ein lumpiger Bankert, der sich nicht gleich verheiratet, sowie er dem Herrn Pantoffelhand die Kehle abgeschnitten hat! Denn, potz! wie ist die Königin so häßlich! Ich wollte, es täte jeder Floh in meinem Bett sich in so was verwandeln!« |
| Y, diciendo esto, dio dos zapatetas en el aire, con muestras de grandísimo contento, y luego fue a tomar las riendas de la mula de Dorotea, y, haciéndola detener, se hincó de rodillas ante ella, suplicándole le diese las manos para besárselas, en señal que la recibía por su reina y señora. ¿Quién no había de reír de los circustantes, viendo la locura del amo y la simplicidad del criado? En efecto, Dorotea se las dio, y le prometió de hacerle gran señor en su reino, cuando el cielo le hiciese tanto bien que se lo dejase cobrar y gozar. Agradecióselo Sancho con tales palabras que renovó la risa en todos. | Und mit diesen Worten machte er ein paar Luftsprünge und schlug sich dabei auf die Fußsohlen mit Freudenbezeigungen über alles Maß, faßte sofort die Zügel von Doroteas Maulesel und hielt ihn an, warf sich auf die Knie vor ihr und bat sie, ihm die Hände zu reichen, damit er zum Zeichen, daß er sie zu seiner Königin und Gebieterin annehme, einen Kuß daraufdrücken dürfe. Wer von den Umstehenden hätte beim Anblick der Verrücktheit des Herrn und der Einfalt des Dieners nicht lachen müssen? Dorotea reichte ihm wirklich die Hände und verhieß, ihn zu einem großen Herrn in ihrem Reiche zu machen, falls der Himmel ihr das Glück verleihe, daß sie es wiedererlange und besitze. Sancho dankte ihr dafür mit solchen Ausdrücken, daß er bei allen lautes Gelächter hervorrief. |
| -Ésta, señores -prosiguió Dorotea-, es mi historia: sólo resta por deciros que de cuanta gente de acompañamiento saqué de mi reino no me ha quedado sino sólo este buen barbado escudero, porque todos se anegaron en una gran borrasca que tuvimos a vista del puerto, y él y yo salimos en dos tablas a tierra, como por milagro; y así, es todo milagro y misterio el discurso de mi vida, como lo habréis notado. Y si en alguna cosa he andado demasiada, o no tan acertada como debiera, echad la culpa a lo que el señor licenciado dijo al principio de mi cuento: que los trabajos continuos y extraordinarios quitan la memoria al que los padece. | »Dieses also, meine Herren«, fuhr Dorotea jetzt fort, »ist meine Geschichte; es erübrigt mir nur noch, euch zu sagen, daß von all dem Geleite, das ich aus meinem Reiche mitnahm, mir allein dieser biedre bärtige Knappe übriggeblieben; die andern alle sind in einem heftigen Sturm angesichts des Hafens ertrunken. Er und ich sind wie durch ein Wunder auf zwei Brettern ans Land entkommen; und so ist der Verlauf meines Lebens durchaus Wunder und verborgenes Rätsel, wie ihr bemerkt haben werdet. Wenn ich aber in irgendeinem Punkte zu weitläufig gewesen bin oder nicht so ganz das Richtige gesagt, wie ich sollte, so werft die Schuld auf den Umstand, welchen der Herr Lizentiat zu Anfang meiner Erzählung hervorhob, daß langdauernde und ungewöhnliche Nöte dem das Gedächtnis rauben, der sie erleidet.« |
| -Ésa no me quitarán a mí, ¡oh alta y valerosa señora! -dijo don Quijote-, cuantos yo pasare en serviros, por grandes y no vistos que sean; y así, de nuevo confirmo el don que os he prometido, y juro de ir con vos al cabo del mundo, hasta verme con el fiero enemigo vuestro, a quien pienso, con el ayuda de Dios y de mi brazo, tajar la cabeza soberbia con los filos desta... no quiero decir buena espada, merced a Ginés de Pasamonte, que me llevó la mía. | »Mir, erhabene und hochgemute Prinzessin«, sprach Don Quijote, »sollen es all die Nöte nicht rauben, die ich zu Eurem Dienst ertragen werde, so groß und unerhört sie auch sein mögen. Und so bestätige ich aufs neue die Vergünstigung, so ich Euch zugesagt habe, und schwöre, mit Euch bis ans Ende der Welt zu ziehen, bis ich mich Eurem ingrimmigen Feinde gegenübersehe, welchem ich gedenke durch die Hilfe Gottes und meines Armes Stärke den Kopf abzuschlagen mit der Schneide dieses, ich will nicht sagen guten Schwertes, dank dem Ginés von Pasamonte, der mir das meinige geraubt hat.« |
| Esto dijo entre dientes, y prosiguió diciendo. | Die letzten Worte murmelte er zwischen den Zähnen und fuhr dann fort: |
| -Y después de habérsela tajado y puéstoos en pacífica posesión de vuestro estado, quedará a vuestra voluntad hacer de vuestra persona lo que más en talante os viniere; porque, mientras que yo tuviere ocupada la memoria y cautiva la voluntad, perdido el entendimiento, a aquella..., y no digo más, no es posible que yo arrostre, ni por pienso, el casarme, aunque fuese con el ave fénix. | »Und habe ich ihm den Kopf abgehauen und Euch in friedlichen Besitz Eures Landes gesetzt, dann soll es Eurem Willen anheimgestellt sein, über Eure Person so zu verfügen, wie es hinfüro Euch belieben mag. Denn solang mein Gedächtnis anderwärts in Beschlag genommen, mein Wille gefangen, meine Denkfähigkeit verloren ist um jener Holden willen, die ... ich sage nicht mehr! ... so lange ist es mir nicht vergönnt, auch nur in Gedanken der Möglichkeit einer Vermählung ins Auge zu schauen, und wäre es mit dem Vogel Phönix selber.« |
| Parecióle tan mal a Sancho lo que últimamente su amo dijo acerca de no querer casarse, que, con grande enojo, alzando la voz, dijo. | So großes Mißfallen hatte Sancho an den letzten Worten, die sein Herr über das Ablehnen der Verheiratung sprach, daß er mit gewaltigem Ärger die Stimme erhob und sprach: |
| -Voto a mí, y juro a mí, que no tiene vuestra merced, señor don Quijote, cabal juicio. Pues, ¿cómo es posible que pone vuestra merced en duda el casarse con tan alta princesa como aquésta? ¿Piensa que le ha de ofrecer la fortuna, tras cada cantillo, semejante ventura como la que ahora se le ofrece? ¿Es, por dicha, más hermosa mi señora Dulcinea? No, por cierto, ni aun con la mitad, y aun estoy por decir que no llega a su zapato de la que está delante. Así, noramala alcanzaré yo el condado que espero, si vuestra merced se anda a pedir cotufas en el golfo. Cásese, cásese luego, encomiéndole yo a Satanás, y tome ese reino que se le viene a las manos de vobis, vobis, y, en siendo rey, hágame marqués o adelantado, y luego, siquiera se lo lleve el diablo todo. | »Verdammt sei ich! Bei Gott, ich schwor's, daß Euer Gnaden, Herr Don Quijote, nicht bei vollem Verstand ist. Denn wie ist's möglich, daß Euer Gnaden nur im Zweifel sein kann, ob Ihr eine so hohe Prinzessin wie diese heiraten wollt? Glaubt Ihr etwa, das Schicksal wird Euch hinter jedem Chausseestein ein solches Glück bieten, wie es Euch jetzt geboten wird? Ist vielleicht unser Fräulein Dulcinea schöner? Wahrhaftig nicht, nicht einmal halb so schön; ja, ich darf sagen, daß sie dem Fräulein hier nicht das Wasser reicht. Wenn es so geht, zum Henker! wie soll ich die Grafschaft kriegen, auf die ich warte, wenn Euer Gnaden Artischocken auf hoher See suchen will? Heiratet, heiratet auf der Stelle, und mag Euch der Satanas behilflich sein, und nehmt mir dies Königreich, das Euch mit Kußhänden zugeworfen wird, und wenn Ihr König seid, macht mich zum Markgrafen oder zum Statthalter, und hernach mag meinetwegen der Teufel die ganze Welt holen.« |
| Don Quijote, que tales blasfemias oyó decir contra su señora Dulcinea, no lo pudo sufrir, y, alzando el lanzón, sin hablalle palabra a Sancho y sin decirle esta boca es mía, le dio tales dos palos que dio con él en tierra; y si no fuera porque Dorotea le dio voces que no le diera más, sin duda le quitara allí la vida. | Don Quijote, der solche Lästerungen gegen seine Herrin Dulcinea ausstoßen hörte, konnte das nicht aushallen; er erhob seinen Spieß, und ohne den Mund nur einmal aufzutun, versetzte er ihm zwei so mächtige Streiche, daß er ihn zu Boden warf, und hätte nicht Dorotea laut aufgeschrien, er solle doch mit Schlägen einhalten, so hätte er ihm sicher auf der Stelle das Leben genommen. |
| -¿Pensáis -le dijo a cabo de rato-, villano ruin, que ha de haber lugar siempre para ponerme la mano en la horcajadura, y que todo ha de ser errar vos y perdonaros yo? Pues no lo penséis, bellaco descomulgado, que sin duda lo estás, pues has puesto lengua en la sin par Dulcinea. ¿Y no sabéis vos, gañán, faquín, belitre, que si no fuese por el valor que ella infunde en mi brazo, que no le tendría yo para matar una pulga? Decid, socarrón de lengua viperina, ¿y quién pensáis que ha ganado este reino y cortado la cabeza a este gigante, y héchoos a vos marqués, que todo esto doy ya por hecho y por cosa pasada en cosa juzgada, si no es el valor de Dulcinea, tomando a mi brazo por instrumento de sus hazañas? Ella pelea en mí, y vence en mí, y yo vivo y respiro en ella, y tengo vida y ser. ¡Oh hideputa bellaco, y cómo sois desagradecido: que os veis levantado del polvo de la tierra a ser señor de título, y correspondéis a tan buena obra con decir mal de quien os la hizo. | »Denkt Er«, sagte er zu ihm nach einer kleinen Weile, »Er Bauernflegel, es soll immer so gehen, daß ich die Hände in die Hosen stecke, und es soll stets alles damit abgetan sein, daß Er sündigt und ich Ihm verzeihe? Oh, das bilde Er sich nicht ein, verfluchter Schurke; denn das bist du jedenfalls, sintemal deine Zunge die unvergleichliche Dulcinea anzutasten gewagt hat. Weißt du nicht, du Lump, du Bettler, du Taugenichts, wenn nicht die Kraft wäre, die sie meinem Arm eingießt, daß ich deren nicht so viel hätte, um nur einen Floh umzubringen? Sage Er doch, Er Schelm mit der Vipernzunge, wer hat das Königreich erobert und dem Riesen den Kopf abgeschlagen und Ihn zum Markgrafen gemacht - denn all dieses ist meines Erachtens schon so gut wie geschehen und ein für allemal abgemacht -, wer, wenn nicht Dulcineas Tapferkeit, die meinen Arm zum Werkzeug ihrer Heldentaten genommen hat? Sie kämpft in mir und siegt in mir, und in ihr lebe ich und atme und habe Leben und Dasein in ihr. Er Bankert, Er Schuft, wie undankbar ist Er! Sieht sich aus dem Staub der Erde erhoben zu einem Edelmann mit Rittergut, und eine so große Wohltat vergilt Er der Wohltäterin mit Lästerungen!« |
| No estaba tan maltrecho Sancho que no oyese todo cuanto su amo le decía, y, levantándose con un poco de presteza, se fue a poner detrás del palafrén de Dorotea, y desde allí dijo a su amo. | Sancho war nicht so übel zugerichtet, daß er nicht all die Worte seines Herrn deutlich vernommen hätte. Er erhob sich ganz hurtig vom Boden, nahm Deckung hinter Doroteas Zelter, und von dieser Schutzwehr aus sprach er zu seinem Herrn: |
| -Dígame, señor: si vuestra merced tiene determinado de no casarse con esta gran princesa, claro está que no será el reino suyo; y, no siéndolo, ¿qué mercedes me puede hacer? Esto es de lo que yo me quejo; cásese vuestra merced una por una con esta reina, ahora que la tenemos aquí como llovida del cielo, y después puede volverse con mi señora Dulcinea; que reyes debe de haber habido en el mundo que hayan sido amancebados. En lo de la hermosura no me entremeto; que, en verdad, si va a decirla, que entrambas me parecen bien, puesto que yo nunca he visto a la señora Dulcinea. | »Sagt mir, Señor, wenn Euer Gnaden entschlossen ist, diese große Prinzessin nicht zu heiraten, so ist's klar, daß Ihr das große Königreich nicht bekommt, und wenn Ihr's nicht bekommt, welche Gnaden könnt Ihr mir erweisen? Das ist's eben, was mir weh tut. Heiratet, gnädiger Herr, heiratet unter allen Umständen diese Königin, wir haben sie ja zur Hand wie vom Himmel herabgeschneit, und nachher könnt Ihr immerhin wieder zu unserm Fräulein Dulcinea zurückkehren. Denn sicher hat es schon manchen König in der Welt gegeben, der sich eine Nebenfrau hielt. Den Punkt aber von wegen der Schönheit, da laß ich mich nicht drauf ein; denn in aller Wahrheit, wenn sie doch gesagt werden muß, beide gefallen mir, wiewohl ich das Fräulein Dulcinea niemals mit Augen gesehen.« |
| -¿Cómo que no la has visto, traidor blasfemo? -dijo don Quijote-. Pues, ¿no acabas de traerme ahora un recado de su parte. | »Wie kannst du sie nicht gesehen haben, gotteslästerlicher Verräter?« entgegnete Don Quijote. »Hast du mir nicht eben erst eine Botschaft von ihr gebracht?« |
| -Digo que no la he visto tan despacio -dijo Sancho- que pueda haber notado particularmente su hermosura y sus buenas partes punto por punto; pero así, a bulto, me parece bien. | »Ich meine«, antwortete Sancho, »ich habe sie nicht mit genügsamer Muße angesehen, um mir ihre Schönheit im einzelnen und ihre Vorzüge Punkt für Punkt zu merken; aber so im ganzen gefällt sie mir.« |
| -Ahora te disculpo -dijo don Quijote-, y perdóname el enojo que te he dado, que los primeros movimientos no son en manos de los hombres. | »Nun, hiernach will ich dir deine Schuld nachsehen«, sprach Don Quijote, »vergib auch du mir die Kränkung, die ich dir zugefügt, die ersten Regungen hat der Mensch nicht in seiner Gewalt.« |
| -Ya yo lo veo -respondió Sancho-; y así, en mí la gana de hablar siempre es primero movimiento, y no puedo dejar de decir, por una vez siquiera, lo que me viene a la lengua. | »Das seh ich wohl«, erwiderte Sancho, »und so ist bei mir die Lust zu plaudern immer die erste Regung, und ich kann's nicht lassen, wenigstens einmal herauszusagen, was mir auf die Zunge kommt.« |
| -Con todo eso -dijo don Quijote-, mira, Sancho, lo que hablas, porque tantas veces va el cantarillo a la fuente..., y no te digo más. | »Trotzdem«, sprach Don Quijote, »bedenke, Sancho, was du sprichst; denn der Krug geht so lange zum Brunnen ... Weiter sag ich nichts.« |
| -Ahora bien -respondió Sancho-, Dios está en el cielo, que ve las trampas, y será juez de quién hace más mal: yo en no hablar bien, o vuestra merced en obrallo. | »Schon gut«, entgegnete Sancho, »es lebt ein Gott im Himmel, der sieht die Fallstricke, die dem Menschen gelegt werden, und wird Richter sein, wer von uns beiden sich ärger versündigt, ich, wenn ich unrecht rede, oder Ihr, wenn Ihr unrecht handelt.« |
| -No haya más -dijo Dorotea-: corred, Sancho, y besad la mano a vuestro señor, y pedilde perdón, y de aquí adelante andad más atentado en vuestras alabanzas y vituperios, y no digáis mal de aquesa señora Tobosa, a quien yo no conozco si no es para servilla, y tened confianza en Dios, que no os ha de faltar un estado donde viváis como un príncipe. | »Laßt nun genug sein«, sprach Dorotea, »eilet hin, Sancho, und küßt Eurem Herrn die Hand, bittet ihn um Verzeihung und nehmt Euch fürderhin besser in Obacht bei Eurem Loben und Tadeln und sagt jener Dame Toboso nichts mehr Böses nach, von der ich nichts weiter weiß, als daß ich ihr zu Diensten bereit bin. Vertraut auf den lieben Gott, und es wird Euch nicht an einem Erbgut fehlen, wo Ihr wie ein Prinz leben könnt.« |
| Fue Sancho cabizbajo y pidió la mano a su señor, y él se la dio con reposado continente; y, después que se la hubo besado, le echó la bendición, y dijo a Sancho que se adelantasen un poco, que tenía que preguntalle y que departir con él cosas de mucha importancia. Hízolo así Sancho y apartáronse los dos algo adelante, y díjole don Quijote. | Sancho ging gesenkten Hauptes hin und bat seinen Herrn um die Hand; dieser reichte sie ihm mit ernster Haltung zum Kusse und gab ihm dann seinen Segen. Hierauf sagte der Ritter zu Sancho, sie wollten ein wenig vorangehen; er habe wichtige Dinge ihn zu fragen und mit ihm zu besprechen. Sancho tat also. Die beiden gingen den andern eine kleine Strecke voraus, und Don Quijote sprach: |
| -Después que veniste, no he tenido lugar ni espacio para preguntarte muchas cosas de particularidad acerca de la embajada que llevaste y de la respuesta que trujiste; y ahora, pues la fortuna nos ha concedido tiempo y lugar, no me niegues tú la ventura que puedes darme con tan buenas nuevas. | »Seit du gekommen bist, habe ich weder Gelegenheit noch Muße gefunden, um dich nach mancherlei Umständen betreffs der Botschaft, die du hingetragen, und der Antwort, die du gebracht hast, zu fragen; jetzt aber, da der Zufall uns Zeit und Gelegenheit vergönnt hat, so versage du mir nicht die Glückseligkeit, die du mir durch so erfreuliche Kunde verschaffen kannst.« |
| -Pregunte vuestra merced lo que quisiere -respondió Sancho-, que a todo daré tan buena salida como tuve la entrada. Pero suplico a vuestra merced, señor mío, que no sea de aquí adelante tan vengativo. | »Fragt, edler Herr«, entgegnete Sancho, »soviel Ihr nur wollt, und ich will mit allem ebensogut zu Ende kommen, wie ich den Anfang gemacht habe. - Aber, Herre mein, eins bitt ich Euer Gnaden, tragt mir doch fürderhin nicht alles so lange nach.« |
| -¿Por qué lo dices, Sancho? -dijo don Quijote. | »Weshalb sagst du dieses, Sancho?« fragte Don Quijote. |
| -Dígolo -respondió- porque estos palos de agora más fueron por la pendencia que entre los dos trabó el diablo la otra noche, que por lo que dije contra mi señora Dulcinea, a quien amo y reverencio como a una reliquia, aunque en ella no lo haya, sólo por ser cosa de vuestra merced. | »Deshalb«, antwortete Sancho, »weil die Prügel von soeben doch mehr für den Streit ausgeteilt wurden, den neulich des Nachts der Teufel zwischen uns beiden angezettelt, als für meine heutigen Äußerungen wider Fräulein Dulcinea, welche wie eines heiligen Märtyrers Gebresten - wiewohl sie keines an sich hat - von mir geschätzt und verehrt wird, bloß weil sie Euer Gnaden angehört.« |
| -No tornes a esas pláticas, Sancho, por tu vida -dijo don Quijote-, que me dan pesadumbre; ya te perdoné entonces, y bien sabes tú que suele decirse: a pecado nuevo, penitencia nueva. | »Fang nicht wieder davon an, Sancho, so dir dein Leben lieb ist«, entgegnete Don Quijote, »denn das macht mir Verdruß; damals habe ich dir verziehen, aber du weißt, neue Sünde fordert neue Buße.« |
Mientras esto pasaba, vieron venir por el camino donde ellos iban a un hombre, caballero sobre un jumento, y cuando llegó cerca les pareció que era gitano; pero Sancho Panza, que doquiera que vía asnos se le iban los ojos y el alma, apenas hubo visto al hombre, cuando conoció que era Ginés de Pasamonte, y por el hilo del gitano sacó el ovillo de su asno, como era la verdad, pues era el rucio sobre que Pasamonte venía: el cual por no ser conocido y por vender el asno, se había puesto en traje de gitano, cuya lengua y otras muchas sabía muy bien hablar como si fueran naturales suyas. Vióle Sancho y conocióle, y apenas hubo visto y conocido, cuando a grandes voces le dijo: -¡Ah, ladrón Ginesillo, deja mi prenda, suelta mi vida, no te empaches con mi descanso, deja mi asno, deja mi regalo, huye, puto, auséntate, ladrón, y desampara lo que no es tuyo! No fueron menester tantas palabras ni baldones, porque a la primera saltó Ginés, y tomando un trote que parecía carrera, en un punto se ausentó y alejó de todos. Sancho llegó a su rucio, y abrazándole le dijo: ¿Cómo has estado, bien mío, rucio de mis ojos, compañero mío? Y con esto le besaba y acariciaba como si fuera persona. El asno callaba, y se dejaba besar y acariciar de Sancho sin responderle palabra alguna. Llegaron todos, y diéronle el parabién del hallazgo del rucio, especialmente Don Quijote, el cual le dijo que no por eso anulaba la póliza de los tres pollinos. Sancho se lo agradeció. En tanto que los dos iban en estas pláticas, dijo el cura a Dorotea que había andado muy discreta, así en el cuento como en la brevedad dél, y en la similitud que tuvo con los de los libros de caballerías. Ella dijo que muchos ratos se había entretenido en leellos, pero que no sabía ella dónde eran las provincias ni puertos de mar, y que así había dicho a tiento que se había desembarcado en Osuna. | Während die beiden sich in diesem Gespräch ergingen, sagte der Pfarrer zu Dorotea, sie habe sich sehr klug gezeigt sowohl in der Erzählung und deren Kürze als auch in der Ähnlichkeit, die diese mit den Ritterbüchern hatte. Sie erwiderte, gar oft habe sie sich mit dem Lesen solcher Bücher unterhalten, aber freilich wisse sie nichts von der Lage der Provinzen und Seehäfen, und so habe sie auf gut Glück gesagt, sie sei in Osuna gelandet. |
| -Yo lo entendí así -dijo el cura-, y por eso acudí luego a decir lo que dije, con que se acomodó todo. Pero, ¿no es cosa estraña ver con cuánta facilidad cree este desventurado hidalgo todas estas invenciones y mentiras, sólo porque llevan el estilo y modo de las necedades de sus libros. | »So habe ich es mir gedacht«, sprach der Pfarrer, »und deshalb kam ich gleich mit meiner Bemerkung zu Hilfe, durch die alles wieder ins rechte Geleise gebracht wurde. Aber ist es nicht erstaunlich, wie leichtgläubig der unselige Junker all diese Erfindungen und Lügen für wahr hinnimmt, bloß weil sie den Stil der Albernheiten aus seinen Büchern an sich tragen?« |
| -Sí es -dijo Cardenio-, y tan rara y nunca vista, que yo no sé si queriendo inventarla y fabricarla mentirosamente, hubiera tan agudo ingenio que pudiera dar en ella. | »Freilich«, sprach Cardenio, »und so merkwürdig und unerhört ist diese Leichtgläubigkeit, daß, wenn man sie lügnerisch erfinden und mit Kunst ersinnen wollte, ich nicht glaube, daß es einen so geistreichen Schriftsteller gäbe, um auf so etwas zu kommen.« |
| -Pues otra cosa hay en ello -dijo el cura-: que fuera de las simplicidades que este buen hidalgo dice tocantes a su locura, si le tratan de otras cosas, discurre con bonísimas razones y muestra tener un entendimiento claro y apacible en todo. De manera que, como no le toquen en sus caballerías, no habrá nadie que le juzgue sino por de muy buen entendimiento. | »Es ist aber noch etwas andres dabei«, sagte der Pfarrer. »Sieht man von den Albernheiten ab, die dieser wackre Junker vorbringt, wenn es sich um seine närrischen Einbildungen handelt, so sind alle seine Äußerungen höchst vernünftig, sobald man mit ihm über andre Dinge redet, und bewähren in ihm einen hellen heiteren Geist, so daß ein jeder ihn, vorausgesetzt, daß man nicht an sein Ritterwesen rührt, für einen Mann von durchaus gesundem Verstande halten muß.« |
| En tanto que ellos iban en esta conversación, prosiguió don Quijote con la suya y dijo a Sancho. | Während sich diese in solcher Unterhaltung ergingen, setzte Don Quijote die seinige fort und sprach zu Sancho: |
| -Echemos, Panza amigo, pelillos a la mar en esto de nuestras pendencias, y dime ahora, sin tener cuenta con enojo ni rencor alguno: ¿Dónde, cómo y cuándo hallaste a Dulcinea? ¿Qué hacía? ¿Qué le dijiste? ¿Qué te respondió? ¿Qué rostro hizo cuando leía mi carta? ¿Quién te la trasladó? Y todo aquello que vieres que en este caso es digno de saberse, de preguntarse y satisfacerse, sin que añadas o mientas por darme gusto, ni menos te acortes por no quitármele. | »Laß uns, Freund Sancho, unsere Zänkereien ins Meer versenken, und sage mir jetzt, ohne daß du dem Ärger und Groll Raum gibst, wo, wie und wann hast du Dulcinea gefunden? «Womit beschäftigte sie sich? Was für ein Gesicht machte sie, als sie meinen Brief las? Wer hat ihn dir abgeschrieben? Kurz, sage alles, was in diesem Falle du des Wissens, Erfragens, Beantwortens wert erachtest, ohne daß du etwas hinzusetzest oder erlügest, um mir Angenehmes zu erweisen, oder etwas abkürzest, um mich etwas Unangenehmes nicht hören zu lassen.« |
| -Señor -respondió Sancho-, si va a decir la verdad, la carta no me la trasladó nadie, porque yo no llevé carta alguna. | »Señor«, antwortete Sancho, »wenn ich doch die Wahrheit sagen soll, so hat mir niemand den Brief abgeschrieben; denn ich habe den Brief gar nicht mitgenommen.« |
| -Así es como tú dices -dijo don Quijote-, porque el librillo de memoria donde yo la escribí le hallé en mi poder a cabo de dos días de tu partida, lo cual me causó grandísima pena, por no saber lo que habías tú de hacer cuando te vieses sin carta, y creí siempre que te volvieras desde el lugar donde la echaras menos. | »Es ist so, wie du sagst«, sprach Don Quijote, »denn das Notizbüchlein, in das ich ihn schrieb, habe ich zwei Tage nach deinem Weggang in meinem Besitz gefunden. Es war mir das höchst unangenehm, weil ich mir nicht vorstellen konnte, was du anfangen solltest, wenn du das Fehlen des Briefes bemerken würdest, und ich dachte beständig, du würdest umkehren, sobald du ihn vermißtest.« |
| -Así fuera -respondió Sancho-, si no la hubiera yo tomado en la memoria cuando vuestra merced me la leyó, de manera que se la dije a un sacristán, que me la trasladó del entendimiento, tan punto por punto, que dijo que en todos los días de su vida, aunque había leído muchas cartas de descomunión, no había visto ni leído tan linda carta como aquélla. | »Das wäre auch geschehen«, entgegnete Sancho, »hätte ich mir ihn nicht ins Gedächtnis eingeprägt, als Euer Gnaden ihn mir vorlas. Da konnte ich ihn denn einem Küster vorsagen, der ihn mir aus dem Kopfe niederschrieb, Punkt für Punkt, so daß er mir sagte, er habe zwar schon viele geistliche Bannbriefe gelesen, doch nie einen so hübschen Brief wie diesen.« |
| -Y ¿tiénesla todavía en la memoria, Sancho? -dijo don Quijote. | »Hast du ihn noch im Gedächtnis, Sancho?« fragte Don Quijote. |
| -No, señor -respondió Sancho-, porque después que la di, como vi que no había de ser de más provecho, di en olvidalla. Y si algo se me acuerda, es aquello del sobajada, digo, del soberana señora, y lo último: Vuestro hasta la muerte, el Caballero de la Triste Figura. Y, en medio destas dos cosas, le puse más de trecientas almas, y vidas, y ojos míos. | »Nein, Señor«, antwortete Sancho. »Sobald ich ihn hergegeben hatte und sah, daß er mir zu nichts mehr nütze war, verlegte ich mich drauf, ihn zu vergessen. Wenn mir doch noch was in der Erinnerung ist, so ist es der Satz von der fürchterlichen, ich will sagen fürstlichen Gebieterin und der Schluß: Der Eurige bis in den Tod, der Ritter von der traurigen Gestalt. Und inmitten zwischen diese zwei Stellen setzte ich mehr als dreihundert ,Herzliebchen' und ,mein Leben' und ,Licht meiner Augen'.« |
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