Don Quijote de la Mancha
         de Miguel de Cervantes Saavedra
Edición bilingüe, español-italiano, en textos paralelos
Edizione bilingue Spagnolo-Italiana, in testi paralleli
Traducción: Ed. de Edoardo Perino.
Integrado en el sistema MGARCI
P. I- Pró. 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52
P. I- Pró. 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73
Traducción bilingüe al: Alemán Francés Inglés Italiano
++
I. Capítulo XXII. De lo que le aconteció al famoso don Quijote en Sierra Morena, que fue una de las más raras aventuras que en esta verdadera historia se cuenta. **CAPITOLO XXII. DI QUELLO CHE ACCADDE AL FAMOSO DON CHISCIOTTE IN SIERRA MORENA, E CHE FU UNA DELLE PIÙ RARE AVVENTURE CHE SI RACCONTANO IN QUESTA VERA ISTORIA. ++
Viéndose tan malparado don Quijote, dijo a su escudero. **Don Chisciotte vedendosi a sì tristo partito disse al suo scudiere: ++
-Siempre, Sancho, lo he oído decir, que el hacer bien a villanos es echar agua en la mar. Si yo hubiera creído lo que me dijiste, yo hubiera escusado esta pesadumbre; pero ya está hecho paciencia, y escarmentar para desde aquí adelante. **- Ho inteso sempre a dire, o Sancio, che il far bene ai vigliacchi è un lavare la testa all'asino. Se avessi badato alle tue insinuazioni non mi troverei ora in tanta sventura; ma al fatto non v'è rimedio: bisogna aver pazienza e starsene meglio avvertiti per l'avvenire. ++
-Así escarmentará vuestra merced -respondió Sancho- como yo soy turco; pero, pues dice que si me hubiera creído se hubiera escusado este daño, créame ahora y escusará otro mayor; porque le hago saber que con la Santa Hermandad no hay usar de caballerías, que no se le da a ella por cuantos caballeros andantes hay dos maravedís; y sepa que ya me parece que sus saetas me zumban por los oídos . **- Vossignoria sarà tanto avvertita quanto io sono turco, rispose Sancio; ma poiché ella dice che se avesse badato a' miei consigli non ci troveremmo in tanto malanno, mi creda a quello che le dico presentemente, e scapperemo da un'altra peggiore disgrazia; perché le so dire che contro la Santa Ermandada non si dà cavalleria; e che essa conta meno di due maravedis tutti i cavalieri erranti del mondo. E già mi pare di sentirmi fischiare negli orecchi le sue saette. ++
-Naturalmente eres cobarde, Sancho -dijo don Quijote-, pero, porque no digas que soy contumaz y que jamás hago lo que me aconsejas, por esta vez quiero tomar tu consejo y apartarme de la furia que tanto temes; mas ha de ser con una condición que jamás, en vida ni en muerte, has de decir a nadie que yo me retiré y aparté deste peligro de miedo, sino por complacer a tus ruegos; que si otra cosa dijeres, mentirás en ello, y desde ahora para entonces, y desde entonces para ahora, te desmiento, y digo que mientes y mentirás todas las veces que lo pensares o lo dijeres. Y no me repliques más, que en sólo pensar que me aparto y retiro de algún peligro, especialmente déste, que parece que lleva algún es no es de sombra de miedo, estoy ya para quedarme, y para aguardar aquí solo, no solamente a la Santa Hermandad que dices y temes, sino a los hermanos de los doce tribus de Israel, y a los siete Macabeos , y a Cástor y a Pólux y aun a todos los hermanos y hermandades que hay en el mundo. **- Tu sei codardo per tua natura, disse don Chisciotte: ma perché tu non possa accusarmi di ostinazione, né dire che io non bado mai alle tue insinuazioni, voglio ascoltarti per questa volta, e così mi sottrarrò da quella tempesta che tu paventi; lo fo però a condizione che vivo o morto tu non debba mai dire a nessuno ch'io mi sia ritirato o sottratto da un tal pericolo per timore, ma unicamente per condiscendere a' prieghi tuoi; altrimenti facendo, tu mentirai; e adesso per allora, ed allora per adesso rispondo alla mentita, e dichiaro, che menti e mentirai tutte le volte che ti scappi detto ciò che a mio svantaggio tu pensi. Né replicarmi parola, sai; che al solo pensar che ora mi sottraggo a nuovo pericolo, e specialmente a questo dove pare che io mostri non so qual ombra di paura, per poco è che non mi deliberi di aspettar qui io solo, non pure la giustizia di cui tu parli e che ti atterrisce tanto, ma i fratelli tutti di tutte le dodici tribù d'Israello e i sette fratelli Maccabei, e i gemelli Castore e Polluce, e quante sbirraglie, e quanti bargelli sono al mondo. ++
-Señor -respondió Sancho-, que el retirar no es huir , ni el esperar es cordura, cuando el peligro sobrepuja a la esperanza, y de sabios es guardarse hoy para mañana y no aventurarse todo en un día. Y sepa que, aunque zafio y villano, todavía se me alcanza algo desto que llaman buen gobierno; así que, no se arrepienta de haber tomado mi consejo, sino suba en Rocinante, si puede, o si no yo le ayudaré, y sígame, que el caletre me dice que hemos menester ahora más los pies que las manos. **- Signore, rispose Sancio, il ritirarsi non è fuggire, e quando il pericolo è maggiore della speranza non è da accorto l'attenderlo, ma è da savio il prevenire oggi il dimani, né avventurare il tutto in un giorno solo; e sappia vossignoria che quantunque zotico e villano io m'intendo un poco di quel che si chiama saper vivere, né ella si penta di avere accolto il mio consiglio, ma monti sopra il suo Ronzinante; e se mai non può, io sono qua ad aiutarla, e mi segua, poiché il mio poco cervello pare che mi suggerisca che adesso abbiamo più bisogno dei piedi che delle mani. » ++
Subió don Quijote, sin replicarle más palabra, y, guiando Sancho sobre su asno, se entraron por una parte de Sierra Morena, que allí junto estaba, llevando Sancho intención de atravesarla toda e ir a salir al Viso, o a Almodóvar del Campo , y esconderse algunos días por aquellas asperezas, por no ser hallados si la Hermandad los buscase. Animóle a esto haber visto que de la refriega de los galeotes se había escapado libre la despensa que sobre su asno venía, cosa que la juzgó a milagro . según fue lo que llevaron y buscaron los galeotes. **Salì don Chisciotte senza aggiungere parola, e, montato Sancio sopra il suo asino, entrarono in quella parte di Sierra Morena ch'era la più vicina, avendo Sancio l'intenzione di attraversarla tutta intera e portarsi al Viso, o ad Almodovar del Campo, e stare nascosto alquanti giorni fra quelle rupi per non essere colti dalla Santa Ermandada se mai li venisse cercando. Prese anche più animo vedendo che in mezzo al parapiglia coi galeotti avea potuto salvare la vettovaglia che stava sull'asino, ciò che egli ascrisse a miracolo dopo le ruberie sofferte. ++
Aquella noche llegaron a la mitad de las entrañas de Sierra Morena, adonde le pareció a Sancho pasar aquella noche y aun otros algunos días, a lo menos todos aquellos que durase el matalotaje que llevaba, y así hicieron noche entre dos peñas y entre muchos alcornoques. Pero la suerte fatal, que según opinión de los que no tiene lumbre de la verdadera fe, todo lo guía, guisa y compone a su modo, ordenó que Ginés de Pasamonte, el famoso embustero y ladrón, que de la cadena por virtud y locura de Don Quijote se había escapado, llevado del miedo de la Santa Hermandad (de quien con justa razón temía) acordó de esconderse en aquellas montañas, y llevóle su suerte y su miedo a la misma parte donde había llevado a Don Quijote y Sancho Panza, a hora y tiempo que los pudo conocer, y a punto que los dejó dormir y como siempre los malos son desagradecidos, y la necesidad sea ocasión de acudir a lo que no se debe , y el remedio presente venza a lo por venir, Ginés, que no era ni agradecido ni bien intencionado, acordó hurtar el asno a Sancho Panza, no curándose de Rocinante por ser prenda tan mala para empeñada como para vendida. Dormía Sancho Panza, hurtóle su jumento , y, antes que amaneciese, se halló bien lejos de poder ser hayado. Salió el aurora alegrando la tierra y entristeciendo a Sancho Panza, porque halló menos su rucio; el cual , viéndose sin él, comenzó a hacer el más triste y doloroso llanto del mundo, y fue de manera que Don Quijote despertó a las voces , y oyó que en ellas decía « ¡Oh hijo de mis entrañas, nacido en mi mesma casa, brinco de mis hijos , regalo de mi mujer, envidia de mis vecinos, alivio de mis cargas, y finalmente sustendador de la mitad de mi persona, porque con veinte y seis maravedís que ganabas cada día, mediaba yo mi despensa » .
Don Quijote, que vio el llanto y supo la causa, consoló a Sancho con las mejores razones que pudo, y le rogó que tuviese pacienca, prometiéndole de darle una cédula de cambio, para que le diesen tres en su casa, de cinco que había dejado en ella . Consolóse Sancho con esto, y limpió sus lágrimas, templó sus solloaos, y agradeció a Don Quijote la merced que le hacía; al cual como entró por aquellas montañas, se le alegró el corazón, pareciéndole aquellos lugares acomodados para las aventuras que buscaba. Reducíansele a la memoria los maravillosos acaecimientos que en semejantes soledades y asperezas habían sucedido a caballeros andantes. Iba pensando en estas cosas, tan embebecido y trasportado en ellas que de ninguna otra se acordaba. Ni Sancho llevaba otro cuidado -después que le pareció que caminaba por parte segura- sino de satisfacer su estómago con los relieves que del despojo clerical habían quedado ; y así, iba tras su amo sentado a la mujeriega sobre su jumento, sacando de un costal y embaulando en su panza; y no se le diera por hallar otra ventura, entretanto que iba de aquella manera, un ardite. **
Pervennero in quella sera nel bel mezzo delle interne balze di Sierra Morena, dove giudicò don Chisciotte di restare la prima notte non solo, ma eziandio alcuni giorni, od almeno fin tanto che durassero le provvigioni. Pernottarono dunque in quelle balze e tra sugheri; ma la fatalità che secondo la fallace credenza di chi non professa la vera fede, regola le sorti tutte degli uomini, volle che Gines di Passamonte, il famoso mariuolo e ladro scappato dalle catene per l'opera e per la pazzia di don Chisciotte, per sottrarsi alla Santa Ermandada, di cui temeva a ragione, pensasse pure di appiattarsi tra quelle montagne. Volle dunque la fatalità che il timore e la ventura sua lo trassero a quel sito medesimo dove trovavansi don Chisciotte e Sancio in ora da poterli riconoscere, ma pensò di lasciarli dormire. Se non che i tristi sono sempre ingrati, e si abbandonano dove la necessità li conduce, e pensano al presente dimenticandosi dell'avvenire; e però Gines, briccone di pessime intenzioni, deliberò di rubar l'asino a Sancio Pancia, non curandosi di Ronzinante avendolo per un mobile da non potersi né impegnare né vendere. Mentre Sancio era immerso nel sonno egli ne menò dunque il giumento, e prima di giorno già era lontano da non essere più raggiunto. Comparve l'aurora rallegrando la terra, ma recando a Sancio la più viva amarezza per la scoperta mancanza del suo asino; e trovandosene derubato, si mise a piangere sì dirottamente che svegliò don Chisciotte coi suoi singulti e con queste lamentevoli voci: - Ahi, figlio delle mie viscere, nato sotto il mio proprio tetto, delizia dei miei figliuoli, gioia di mia moglie, invidia dei miei vicini, sollievo delle mie afflizioni e sostegno della mia persona, perché con ventisei maravedis ch'io con te guadagnava ogni giorno facea metà delle spese per la mia famiglia!... »
Don Chisciotte che lo sentì a piangere, e poi ne conobbe la causa, consolò Sancio alla meglio che poté pregandolo di aver pazienza, e promettendogli di rilasciargli un viglietto con cui gli sarebbero dati tre asini dei cinque ch'egli avea lasciati in casa sua. Si racconsolò allora Sancio, rasciugò le lagrime, finirono i singhiozzi, e gradì il bene che gli facea don Chisciotte, il quale non fu appena internato in quelle montagne, che già gli si era allargato il cuore, parendogli di essere giunto in un sito inesauribile di avventure quali appunto egli andava cercando. Stava richiamandosi alla memoria i prodigiosi avvenimenti occorsi ai cavalieri erranti in tali solitudini e luoghi selvaggi, e andavasene immerso in questi pensieri, ed ebro e tratto fuori di sé di null'altro si rammentava; né Sancio (poiché gli parve di essere sicuro dalle persecuzioni della giustizia), davasi altro pensiero che di pascere lo stomaco coi rimasugli di quanto avea tolto ai poveri chierici, che accompagnavano il morto. A tal modo Sancio seguitando il padrone traeva di quando in quando da un sacco, che invece dell'asino era carico sopra Ronzinante, di che empiersi la pancia, contento della sua sorte, senza curarsi di nuove avventure. ++
En esto, alzó los ojos y vio que su amo estaba parado, procurando con la punta del lanzón alzar no sé qué bulto que estaba caído en el suelo, por lo cual se dio priesa a llegar a ayudarle si fuese menester; y cuando llegó fue a tiempo que alzaba con la punta del lanzón un cojín y una maleta asida a él , medio podridos, o podridos del todo, y deshechos; mas, pesaba tanto, que fue necesario que Sancho se apease a tomarlos, y mandóle su amo que viese lo que en la maleta venía. **Ma in questo mezzo alzò gli occhi, e vide che il suo padrone tentava di levar qualche cosa da terra colla punta del suo lancione. Si affrettò Sancio ad aiutarlo, ed arrivò al punto in cui alzava un cuscinetto cui stava legato un valigiotto, ambedue mezzo fracidi e disfatti. Disse il padrone a Sancio che esaminasse quel fardello; ++
Hízolo con mucha presteza Sancho, y, aunque la maleta venía cerrada con una cadena y su candado, por lo roto y podrido della vio lo que en ella había, que eran cuatro camisas de delgada holanda y otras cosas de lienzo, no menos curiosas que limpias , y en un pañizuelo halló un buen montoncillo de escudos de oro; y, así como los vio, dijo **e Sancio obbedì, e ad onta che fosse assicurato con catena chiusa da un lucchetto, per le parti rotte e fracide vide quanto conteneva, cioè: quattro camicie di tela d'Olanda fina ed altra biancheria non meno candida che finissima, e aggomitolato in un moccichino un buon monticello di scudi d'oro. Quando Sancio li ebbe scoperti esclamò: ++
-¡Bendito sea todo el cielo, que nos ha deparado una aventura que sea de provecho. **- Benedetto sia il cielo che ci offre finalmente una avventura da cui trarremo profitto; ++
Y buscando más, halló un librillo de memoria, ricamente guarnecido. Éste le pidió don Quijote, y mandóle que guardase el dinero y lo tomase para él. Besóle las manos Sancho por la merced, y, desvalijando a la valija de su lencería, la puso en el costal de la despensa. Todo lo cual visto por don Quijote, dijo. **e frugando allora ancor più trovò un libricciuolo di memorie riccamente guernito. Questo lo volle don Chisciotte, dicendo a Sancio che serbasse i denari per suo proprio uso. Sancio gli baciò la mano per tanto favore, e togliendo dal valigiotto la biancheria la unì alla vettovaglia che seco portava. Come don Chisciotte ebbe osservata ogni cosa: ++
-Paréceme, Sancho, y no es posible que sea otra cosa, que algún caminante descaminado debió de pasar por esta sierra, y, salteándole malandrines, le debieron de matar, y le trujeron a enterrar en esta tan escondida parte. **- Sembrami, disse, o Sancio, (e non è possibile che sia altramente), che qualche passeggiero smarrita la via sarà entrato in queste gore, e qui lo avranno assaltato i malandrini, i quali poi lo avranno altresì sotterrato in questo recondito sito. ++
-No puede ser eso -respondió Sancho-, porque si fueran ladrones, no se dejaran aquí este dinero. **- Ciò non può essere, rispose Sancio, perché se fossero stati malandrini non avriano lasciato qui il danaro. ++
-Verdad dices -dijo don Quijote-, y así, no adivino ni doy en lo que esto pueda ser; mas, espérate veremos si en este librillo de memoria hay alguna cosa escrita por donde podamos rastrear y venir en conocimiento de lo que deseamos . **- È vero, soggiunse don Chisciotte; dunque non saprei indovinare donde tal cosa procedesse; ma attendi, e vedremo se in questo libretto di memorie v'è scritto cosa alcuna d'onde possiamo conoscere ciò che muove la nostra curiosità. ++
Abrióle, y lo primero que halló en él escrito, como en borrador, aunque de muy buena letra, fue un soneto, que, leyéndole alto porque Sancho también lo oyese , vio que decía desta manera. **Lo aperse, e trovatovi per la prima cosa un sonetto scritto in bel carattere, lo lesse ad alta voce perché lo sentisse anche Sancio, e questo n'era il concetto: ++
O le falta al Amor conocimiento,
o le sobra crueldad, o no es mi pena
igual a la ocasión que me condena
al género más duro de tormento.
Pero si Amor es dios, es argumento
que nada ignora, y es razón muy buena
que un dios no sea cruel. Pues, ¿quién ordena
el terrible dolor que adoro y siento?
Si digo que sois vos, Fili, no acierto;
que tanto mal en tanto bien no cabe,
ni me viene del cielo esta ruina.
Presto habré de morir, que es lo más cierto;
que al mal de quien la causa no se sabe
milagro es acertar la medicina. **
« O Amore ha penuria di senno, od è eccesivamente crudele; ovvero non è la mia pena commisurata al motivo che mi condanna al più duro genere di tormento.
Ma Amore è Dio, nessuno l'ignora, ed è ben ragionevole che un Dio non sia crudele: or chi è dunque colui che impone cotesto dolore ch'io soffro ed adoro?
Se dico che sei tu, o Filli, m'inganno; perocché tanto male non può capire in tanto bene: né viene dal cielo questa rovina.
Tra breve mi toccherà di morire; questo è il più certo; perché ad un male di cui ignota è la cagione, miracolo sarebbe il trovar medicina. » ++
-Por esa trova -dijo Sancho- no se puede saber nada, si ya no es que por ese hilo que está ahí se saque el ovillo de todo. **- Nemmeno per questo, disse Sancio, si può chiarire l'imbroglio, se non fosse, che tenendo dietro ad un filo si può arrivare a conoscere il gomitolo di questa faccenda. ++
-¿Qué hilo está aquí? -dijo don Quijote. **- Di che filo parli tu? disse don Chisciotte. ++
-Paréceme -dijo Sancho- que vuestra merced nombró ahí hilo. **- Sembrami, rispose Sancio, che vossignoria abbia nominato filo. ++
-No dije sino Fili -respondió don Quijote-, y éste, sin duda, es el nombre de la dama de quien se queja el autor deste soneto; y a fe que debe de ser razonable poeta , o yo sé poco del arte. **- Filli ho detto, rispose don Chisciotte, e questo, senza dubbio, si è il nome della dama di cui si duole l'autore di questo sonetto; e per Bacco, o che debb'essere uno sperimentato poeta, o ch'io poco me ne intendo. ++
-Luego, ¿también -dijo Sancho- se le entiende a vuestra merced de trovas. **- E che? disse Sancio, ella s'intende di queste composizioni? ++
-Y más de lo que tú piensas -respondió don Quijote-, y veráslo cuando lleves una carta, escrita en verso de arriba abajo, a mi señora Dulcinea del Toboso. Porque quiero que sepas, Sancho, que todos o los más caballeros andantes de la edad pasada eran grandes trovadores y grandes músicos ; que estas dos habilidades, o gracias, por mejor decir , son anexas a los enamorados andantes. Verdad es que las coplas de los pasados caballeros tienen más de espíritu que de primor. **- Più di quanto non credi, rispose don Chisciotte, e lo conoscerai per prove allorché recherai una lettera scritta da un capo all'altro in versi alla mia signora Dulcinea del Toboso: perché voglio che tu sappia, o Sancio, che tutti gli erranti cavalieri della passata età erano gran poeti e cantori, mentre queste due abilità (o grazie, per parlare più acconciamente), sono annesse agli innamorati erranti, quantunque non possa negarsi che le canzoni de' passati cavalieri erano quasi sempre più spiritose che belle. ++
-Lea más vuestra merced -dijo Sancho-, que ya hallará algo que nos satisfaga. **- Legga vossignoria quel che resta, disse Sancio, e troveremo di che soddisfarci. » ++
Volvió la hoja don Quijote y dijo **Voltò la carta don Chisciotte, e disse ++
-Esto es prosa, y parece carta. **- Quest'è prosa, e sembrami che sia una lettera. ++
-¿Carta misiva , señor? -preguntó Sancho. **- Lettera missiva? domandò Sancio. ++
-En el principio no parece sino de amores -respondió don Quijote. **- Il suo principio indica amori, rispose don Chisciotte. ++
-Pues lea vuestra merced alto -dijo Sancho-, que gusto mucho destas cosas de amores. **- Legga dunque la signoria vostra, replicò Sancio, e legga forte, che a me vanno a sangue le cose che trattano di amori. ++
-Que me place -dijo don Quijote. **- Quanto mi piaci! disse don Chisciotte; ++
Y, leyéndola alto, como Sancho se lo había rogado, vio que decía desta manera. **e leggendola forte trovò che in essa così stava scritto: ++
Tu falsa promesa y mi cierta desventura me llevan a parte donde antes volverán a tus oídos las nuevas de mi muerte que las razones de mis quejas. Desechásteme, ¡oh ingrata!, por quien tiene más, no por quien vale más que yo; mas si la virtud fuera riqueza que se estimara, no envidiara yo dichas ajenas ni llorara desdichas propias. Lo que levantó tu hermosura han derribado tus obras por ella entendí que eras ángel, y por ellas conozco que eres mujer. Quédate en paz, causadora de mi guerra, y haga el cielo que los engaños de tu esposo estén siempre encubiertos, porque tú no quedes arrepentida de lo que heciste y yo no tome venganza de lo que no deseo. **La tua fallace promessa e la mia certa sventura mi trascinano in luogo donde ti arriveranno le nuove della mia morte prima che le ragioni delle mie querele. Tu, ingrata, mi posponesti a chi possiede più di me, non però più di me il merita: ma se la virtù fosse stimata ricchezza, non invidierei le fortune degli altri, né piangerei le sventure mie proprie. Quello che la tua bellezza avea fatto lo distrussero i tuoi portamenti. La prima mi fece credere che fossi un angelo; questi mi hanno fatto conoscere che sei donna. Restati in pace, sola cagione della tempesta in cui si trova il mio cuore; e piaccia al cielo che rimangano nascoste ad ognuno le frodi del tuo sposo, perché tu non abbia a pentirti di quanto facesti; ed io non prenda vendetta di quello che non vorrei. ++
Acabando de leer la carta, dijo don Quijote **Terminata questa lettura, don Chisciotte disse: ++
-Menos por ésta que por los versos se puede sacar más de que quien la escribió es algún desdeñado amante. **- Tanto dalla lettera quanto dai versi può argomentarsi soltanto che lo scrittore fu un amante disperato; ++
Y, hojeando casi todo el librillo, halló otros versos y cartas, que algunos pudo leer y otros no ; pero lo que todos contenían eran quejas, lamentos, desconfianzas, sabores y sinsabores, favores y desdenes, solenizados los unos y llorados los otros. ** e voltando e rivoltando quasi tutto il libretto trovò degli altri versi, alcuni che si potevano leggere ed altri no. Il contenuto loro non era se non querele, lamenti, differenze, gioie e disgusti, favori e sdegni, ricevuti gli uni con allegrezza, gli altri con pianto. ++
En tanto que don Quijote pasaba el libro, pasaba Sancho la maleta, sin dejar rincón en toda ella, ni en el cojín, que no buscase, escudriñase e inquiriese, ni costura que no deshiciese, ni 11R vedija de lana que no escarmenase, porque no se quedase nada por diligencia ni mal recado tal golosina habían despertado en él los hallados escudos, que pasaban de ciento. Y, aunque no halló mas de lo hallado, dio por bien empleados los vuelos de la manta , el vomitar del brebaje, las bendiciones de las estacas , las puñadas del arriero, la falta de las alforjas, el robo del gabán y toda la hambre, sed y cansancio que había pasado en servicio de su buen señor, pareciéndole que estaba más que rebién pagado con la merced recebida de la entrega del hallazgo. **Frattanto che don Chisciotte squadernava il libro, Sancio visitava il valigiotto con somma diligenza frugandone ogni angolo affinché nulla scappasse dalle sue perquisizioni: tanto lo avean reso avido gli scudi trovati, che passavano i cento. Non trovò nulla più: ma tuttavia gli parve che non fossero stati senza un buon perché lo sbalzamento nella coperta, il vomito del beveraggio, la benedizione delle stanghe, le spuntate del vetturale, il latrocinio delle bisacce, la perdita del gabbano, il furto dell'asino, e tutta la fame, sete ed affanni che avea sofferti in servigio del suo buon padrone; sembrandogli che di tutto lo compensassero le cose allora trovate. ++
Con gran deseo quedó el Caballero de la Triste Figura de saber quién fuese el dueño de la maleta, conjeturando, por el soneto y carta, por el dinero en oro y por las tan buenas camisas, que debía de ser de algún principal enamorado, a quien desdenes y malos tratamientos de su dama debían de haber conducido a algún desesperado término. Pero, como por aquel lugar inhabitable y escabroso no parecía persona alguna de quien poder informarse, no se curó de más que de pasar adelante, sin llevar otro camino que aquel que Rocinante quería, que era por donde él podía caminar, siempre con imaginación que no podía faltar por aquellas malezas alguna estraña aventura. **Gran desiderio rimase nel Cavaliere della Trista Figura di sapere chi fosse il padrone del fardello, conghietturando dal sonetto e dalla lettera, dalle monete d'oro e dalle fine camicie, che dovesse essere un ricco innamorato, condotto a quella disperata risoluzione dagli sdegni e dai mali trattamenti della sua signora. Ma non vedendosi alcuno in quelle deserte e dirupate balze da cui averne contezza, non si curò di altro che di seguitar la sua via lasciandosi condurre a voglia di Ronzinante, dove cioè la povera bestia potesse andare; sempre con la immaginaria fiducia che non gli potesse mancare fra quei dirupi qualche nuova e strana ventura. Proseguendo adunque il cammino immerso in questi pensieri vide sulla cima di una montagnuola che se gli offriva allo sguardo un uomo che andava saltando di masso in masso e di macchia in macchia con gran leggerezza. ++
Yendo, pues, con este pensamiento, vio que, por cima de una montañuela que delante de los ojos se le ofrecía, iba saltando un hombre, de risco en risco y de mata en mata, con estraña ligereza. Figurósele que iba desnudo, la barba negra y espesa, los cabellos muchos y rabultados, los pies descalzos y las piernas sin cosa alguna; los muslos cubrían unos calzones, al parecer de terciopelo leo nado, mas tan hechos pedazos que por muchas partes se le descubrían las carnes. Traía la cabeza descubierta, y, aunque pasó con la ligereza que se ha dicho, todas estas menudencias miró y notó el Caballero de la Triste Figura; y, aunque lo procuró, no pudo seguille, porque no era dado a la debilidad de Rocinante andar por aquellas asperezas, y más siendo él de suyo pisacorto y flemático. Luego imaginó don Quijote que aquél era el dueño del cojín y de la maleta, y propuso en sí de buscalle, aunque supiese andar un año por aquellas montañas hasta hallarle; y así, mandó a Sancho que se apease del asno y atajase por la una parte de la montaña, que él iría por la otra y podría ser que topasen, con esta diligencia, con aquel hombre que con tanta priesa se les había quitado de delante. **Gli parve nella sua fantasia che fosse seminudo, colla barba negra e folta, coi capegli rabuffati, i piè scalzi, nude le gambe, e con un paio di calzoni che pareangli di velluto lionato, ma stracciati per modo da mostrare da molte parti le carni. Avea scoperta la testa, e benché apparisse solo di tratto in tratto, il cavaliere della Trista Figura osservò e notò minutamente ogni cosa; ma quantunque tentato avesse di seguitarlo, nol poté fare perché la debolezza di Ronzinante gli vietava di valicare per quei precipizi; e tanto più che il suo passo era di natura assai limitato e flemmatico. Ora si figurò don Chisciotte che costui fosse il padrone del cuscinetto e del valigiotto, e propose fra sé di volerlo raggiungere quand'anche avesse dovuto aggirarsi per un anno intero tra quelle balze. Ordinò a Sancio che pertanto battesse da una parte la montagna, mentre egli se n'andrebbe per la opposta via; che forse in tal guisa raggiungerebbe quell'uomo che gli era sparito dinanzi agli occhi. ++
-No podré hacer eso -respondió Sancho-, porque, en apartándome de vuestra merced, luego es conmigo el miedo, que me asalta con mil géneros de sobresaltos y visiones. Y sírvale esto que digo de aviso, para que de aquí adelante no me aparte un dedo de su presencia. **- Non posso, rispose Sancio, perché scostandomi da vossignoria mi entra addosso una paura che mi dà mille batticuori, e mi rappresenta mille visioni; e ciò le serva di avviso, perché da qui in avanti io non mi allontanerò un dito solo da lei. ++
-Así será -dijo el de la Triste Figura-, y yo estoy muy contento de que te quieras valer de mi ánimo, el cual no te ha de faltar, aunque te falte el ánima del cuerpo. Y vente ahora tras mí poco a poco, o como pudieres, y haz de los ojos lanternas; rodearemos esta serrezuela quizá toparemos con aquel hombre que vimos, el cual, sin duda alguna, no es otro que el dueño de nuestro hallazgo. **- Sia quello che vuoi, disse don Chisciotte, ed io sono contentissimo che tu ti possa valere del mio coraggio, che non ti mancherà se bene ti mancasse l'anima nel corpo; seguimi dunque a poco a poco, o come potrai, e spia dappertutto cogli occhi. Noi ci aggireremo per questa montagnuola, e forse c'imbatteremo nell'uomo da noi veduto, il quale certamente sarà il padrone di tutto quello che abbiamo trovato. ++
A lo que Sancho respondió **Al che Sancio rispose: ++
-Harto mejor sería no buscalle , porque si le hallamos y acaso fuese el dueño del dinero, claro está que lo tengo de restituir; y así, fuera mejor, sin hacer esta inútil diligencia, poseerlo yo con buena fe hasta que, por otra vía menos curiosa y diligente, pareciera su verdadero señor; y quizá fuera a tiempo que lo hubiera gastado, y entonces el rey me hacía franco. **- In questo caso saria molto meglio che non lo andassimo cercando, perché se lo troviamo, ed è veramente il padrone del denaro, è cosa evidente ch'io gliene dovrei fare la restituzione; però il meglio sarebbe lasciare in disparte queste inutili diligenze, e che io possedessi il danaro in buona fede sin tanto che per qualche altro modo men curioso e men sottile si scopra il vero padrone; perché questo accadrà probabilmente quando i danari saranno spesi tutti, ed allora il re ce ne farebbe franchigia. ++
-Engáñaste en eso, Sancho -respondió don Quijote-; que, ya que hemos caído en sospecha de quién es el dueño, cuasi delante , estamos obligados a buscarle y volvérselos; y, cuando no le buscásemos, la vehemente sospecha que tenemos de que él lo sea nos pone ya en tanta culpa como si lo fuese. Así que, Sancho amigo, no te dé pena el buscalle, por la que a mí se me quitará si le hallo. **- In ciò t'inganni, o Sancio, rispose don Chisciotte, in questo dubbio siamo obbligati a cercare il padrone ed a restituire: e quando non lo trovassimo, il dubbio in cui siamo ch'egli sia desso già basta; per altro, amico Sancio, non ti dar pena per cercare di lui, ché ne andrò io sulle tracce. » ++
Y así, picó a Rocinante, y siguióle Sancho con su acostumbrado jumento; y, habiendo rodeado parte de la montaña, hallaron en un arroyo, caída, muerta y medio comida de perros y picada de grajos, una mula ensillada y enfrenada; todo lo cual confirmó en ellos más la sospecha de que aquel que huía era el dueño de la mula y del cojín. **Ciò detto, spronò Ronzinante, e Sancio lo seguì a piedi e carico per colpa di Ginesuccio di Passamonte; ed avendo trascorsa una parte della montagna trovarono in un ruscello caduta morta e mezzo mangiata dai cani e bezzicata dai corvi una mula colla sella e briglia, ciò che li confermò maggiormente nel sospetto che colui che fuggiva fosse il padrone della mula e del valigiotto. ++
Estándola mirando, oyeron un silbo como de pastor que guardaba ganado, y a deshora, a su siniestra mano, parecieron una buena cantidad de cabras, y tras ellas, por cima de la montaña, pareció el cabrero que las guardaba, que era un hombre anciano. Diole voces don Quijote, y rogóle que bajase donde estaban. Él respondió a gritos que quién les había traído por aquel lugar, pocas o ningunas veces pisado sino de pies de cabras o de lobos y otras fieras que por allí andaban. Respondióle Sancho que bajase, que de todo le darían buena cuenta. Bajó el cabrero, y, en llegando adonde don Quijote estaba, dijo. **Standola osservando udirono un fischio, come quello che si usa da pastore che guardi la mandra, e comparve nel tempo stesso alla mano sinistra una buona quantità di capre, e dietro di esse veder si fece il capraio che le custodiva, e che era un uomo attempato. Don Chisciotte lo chiamò tosto pregandolo che si calasse dov'eglino si trovavano; ed esso gridando domandò a lui chi lo aveva condotto in quel luogo poche volte o non mai calpestato da piede umano, ma sol da capre o da lupi, ovvero da altre fiere di quegli antri. Sancio rispose che scendesse che di tutto gli avrebbero dato conto. Scese il capraio, e arrivato dove stavasi don Chisciotte: ++
-Apostaré que está mirando la mula de alquiler que está muerta en esa hondonada. Pues a buena fe que ha ya seis meses que está en ese lugar. Díganme ¿han topado por ahí a su dueño. **- Io scommetto che voi, signori, andate guardando cotesta mula da nolo che vedete morta laggiù in quel burrone: ebbene sappiate che sono già sei mesi da che ella è costà. Ora ditemi, signori: avete forse incontrato il suo padrone? ++
-No hemos topado a nadie -respondió don Quijote-, sino a un cojín y a una maletilla que no lejos deste lugar hallamos. **- Non ci siamo incontrati in alcuno, rispose don Chisciotte, ma trovato abbiamo un cuscinetto ed un valigiotto poco di qua lontano. ++
-También la hallé yo -respondió el cabrero-, mas nunca la quise alzar ni llegar a ella, temeroso de algún desmán y de que no me la pidiesen por de hurto; que es el diablo sotil, y debajo de los pies se levanta allombre cosa donde tropiece y caya, sin saber cómo ni cómo no. **- Io pure li ho veduti, rispose il capraio, ma non volli toccarli, e neppur ad essi accostarmi temendo di qualche disavventura o di essere tenuto per ladro; perché il diavolo è fino, e salgono dal sotto in su delle cose che ci fanno intoppare e cadere senza che se ne sappia il come od il quando. ++
-Eso mesmo es lo que yo digo -respondió Sancho - que también la hallé yo, y no quise llegar a ella con un tiro de piedra; allí la dejé y allí se queda como se estaba, que no quiero perro con cencerro . **- Così dico ancor io, rispose Sancio, che veduto ho il valigiotto, e me ne stetti lontano, fate conto come un tiro di pietra, e l'ho lasciato dov'era, e se ne giace ove stava, perché io non voglio immischiarmi nelle cose che non m'importano. ++
-Decidme, buen hombre -dijo don Quijote-, ¿sabéis vos quién sea el dueño destas prendas? **- Sapete voi, buon uomo, disse don Chisciotte, chi ne sia il padrone? ++
-Lo que sabré yo decir -dijo el cabrero- es que « habrá al pie de seis meses, poco más a menos , que llegó a una majada de pastores, que estará como tres leguas deste lugar, un mancebo de gentil talle y apostura, caballero sobre esa mesma mula que ahí está muerta, y con el mesmo cojín y maleta que decís que hallastes y no tocastes. Preguntónos que cuál parte desta sierra era la más áspera y escondida; dijímosle que era esta donde ahora estamos; y es ansí la verdad, porque si entráis media legua más adentro, quizá no acertaréis a salir; y estoy maravillado de cómo habéis podido llegar aquí, porque no hay camino ni senda que a este lugar encamine. Digo, pues, que, en oyendo nuestra respuesta el mancebo, volvió las riendas y encaminó hacia el lugar donde le señalamos, dejándonos a todos contentos de su buen talle, y admirados de su demanda y de la priesa con que le víamos caminar y volverse hacia la sierra; y desde entonces nunca más le vimos, hasta que desde allí a algunos días salió al camino a uno de nuestros pastores, y, sin decille nada, se llegó a él y le dio muchas puñadas y coces, y luego se fue a la borrica del hato y le quitó cuanto pan y queso en ella traía; y, con estraña ligereza, hecho esto, se volvió a emboscar en la sierra. Como esto supimos algunos cabreros, le anduvimos a buscar casi dos días por lo más cerrado desta sierra, al cabo de los cuales le hallamos metido en el hueco de un grueso y valiente alcornoque. Salió a nosotros con mucha mansedumbre, ya roto el vestido, y el rostro disfigurado y tostado del sol, de tal suerte que apenas le conocíamos, sino que los vestidos, aunque rotos, con la noticia que dellos teníamos, nos dieron a entender que era el que buscábamos. Saludónos cortésmente , y en pocas y muy buenas razones nos dijo que no nos maravillásemos de verle andar de aquella suerte, porque así le convenía para cumplir cierta penitencia que por sus muchos pecados le había sido impuesta. Rogámosle que nos dijese quién era, mas nunca lo pudimos acabar con él. Pedímosle también que, cuando hubiese menester el sustento, sin el cual no podía pasar, nos dijese dónde le hallaríamos, porque con mucho amor y cuidado se lo llevaríamos ; y que si esto tampoco fuese de su gusto, que, a lo menos, saliese a pedirlo, y no a quitarlo a los pastores. Agradeció nuestro ofrecimiento, pidió perdón de los asaltos pasados, y ofreció de pedillo de allí adelante por amor de Dios, sin dar molestia alguna a nadie. En cuanto lo que tocaba a la estancia de su habitación, dijo que no tenía otra que aquella que le ofrecía la ocasión donde le tomaba la noche; y acabó su plática con un tan tierno llanto, que bien fuéramos de piedra los que escuchado le habíamos, si en él no le acompañáramos, considerándole cómo le habíamos visto la vez primera, y cuál le veíamos entonces. Porque, como tengo dicho, era un muy gentil y agraciado mancebo, y en sus corteses y concertadas razones mostraba ser bien nacido y muy cortesana persona; que, puesto que éramos rústicos los que le escuchábamos, su gentileza era tanta, que bastaba a darse a conocer a la mesma rusticidad. Y, estando en lo mejor de su plática, paró y enmudecióse; clavó los ojos en el suelo por un buen espacio, en el cual todos estuvimos quedos y suspensos, esperando en qué había de parar aquel embelesamiento, con no poca lástima de verlo; porque, por lo que hacía de abrir los ojos, estar fijo mirando al suelo sin mover pestaña gran rato, y otras veces cerrarlos, apretando los labios y enarcando las cejas, fácilmente conocimos que algún accidente de locura le había sobrevenido. Mas él nos dio a entender presto ser verdad lo que pensábamos, porque se levantó con gran furia del suelo, donde se había echado, y arremetió con el primero que halló junto a sí, con tal denuedo y rabia que, si no se le quitáramos, le matara a puñadas y a bocados; y todo esto hacía, diciendo ''¡Ah, fementido Fernando! ¡Aquí, aquí me pagarás la sinrazón que me heciste estas manos te sacarán el corazón, donde albergan y tienen manida todas las maldades juntas, principalmente la fraude y el engaño!'' Y a éstas añadía otras razones, que todas se encaminaban a decir mal de aquel Fernando y a tacharle de traidor y fementido. Quitámossele, pues, con no poca pesadumbre, y él, sin decir más palabra, se apartó de nosotros y se emboscó corriendo por entre estos jarales y malezas, de modo que nos imposibilitó el seguille. Por esto conjeturamos que la locura le venía a tiempos, y que alguno que se llamaba Fernando le debía de haber hecho alguna mala obra, tan pesada cuanto lo mostraba el término a que le había conducido. Todo lo cual se ha confirmado después acá con las veces, que han sido muchas, que él ha salido al camino, unas a pedir a los pastores le den de lo que llevan para comer y otras a quitárselo por fuerza; porque cuando está con el accidente de la locura, aunque los pastores se lo ofrezcan de buen grado, no lo admite, sino que lo toma a puñadas; y cuando está en su seso, lo pide por amor de Dios, cortés y comedidamente, y rinde por ello muchas gracias, y no con falta de lágrimas. Y en verdad os digo, señores -prosiguió el cabrero-, que ayer determinamos yo y cuatro zagales, los dos criados y los dos amigos míos, de buscarle hasta tanto que le hallemos, y, después de hallado, ya por fuerza ya por grado, le hemos de llevar a la villa de Almodóvar , que está de aquí ocho leguas, y allí le curaremos, si es que su mal tiene cura, o sabremos quién es cuando esté en sus seso, y si tiene parientes a quien dar noticia de su desgracia ». Esto es, señores, lo que sabré deciros de lo que me habéis preguntado; y entended que el dueño de las prendas que hallastes es el mesmo que vistes pasar con tanta ligereza como desnudez -que ya le había dicho don Quijote cómo había visto pasar aquel hombre saltando por la sierra. **- Questo solo vi so dire, rispose il capraio, che corrono sei mesi all'incirca da che un giovane ben fatto e di giusta statura giunse ad una capanna di pastori lontana forse tre miglia da questo sito. Cavalcava egli la stessa mula che vedete là morta, ed avea seco il cuscinetto e la valigia che dite di avere trovati senza toccarli. Domandò a noi caprai quale fosse la parte più recondita e silvestre di questa Sierra, e noi gli abbiamo risposto essere questa dove ora ci troviamo: e ciò è vero, perché se vi penetraste per mezza lega, non ne saprete più uscire: ed anzi mi maraviglio che fin qui vi siate potuti condurre, non essendovi né strada né guida che aiutare vi possa. Ora sappiate che udendo il giovane la nostra risposta, voltò le redini, e si avviò alla parte da noi accennatagli, lasciandoci tutti contenti della sua bella presenza e del suo buon garbo, ma attoniti nel tempo medesimo della sua domanda e della fretta con cui s'incamminò verso la Sierra. Da quel punto in poi non lo abbiamo più veduto; se non che dopo alcuni giorni, incontratosi egli per istrada in uno dei nostri pastori, se gli accostò, gli diede di molte pugna e calci, e poi se ne andò alla volta dell'asina del pastore che portava la vettovaglia, tolse quanto pane e cacio aveva, e fatto questo, sparì via, si può dire, in un lampo rinselvandosi nella Sierra. Quando noi caprai avemmo questa notizia siamo andati a cercarlo per quasi due giorni nei luoghi più romiti, e finalmente lo trovammo nascosto nel vano di un vecchio sughero. Egli si fece incontro a noi con grande cortesia, col vestito tutto lacero, sfigurato nella faccia ed abbronzato dal sole per modo che lo abbiamo appena riconosciuto: se non che ci siamo assicurati ch'egli era quel desso considerando le vesti così lacere che avevamo prima vedute e le notizie che di lui ci erano state date. Ci salutò con gentilezza, e in poche ma succose parole ci disse che non facessimo le meraviglie del suo stato, perché così era obbligato di fare per compiere una certa penitenza impostagli pe' suoi peccati. Lo pregammo a volerci dire chi egli fosse, ma si rifiutò costantemente; gli abbiamo detto che quando avesse bisogno di sostentamento, senza il quale non potea certamente campare, ci facesse sapere dove dovessimo andarlo a trovare, perché con tutta la premura e l'affetto gliel'avremmo portato e che, se ne anche questo gli piaceva, lo avremmo condotto ai nostri casolari; e se tuttavia non le piacevano le nostre offerte, ci chiedesse almeno quello di cui aveva bisogno, ma si astenesse dall'usar violenza ai pastori come avea fatto. Egli gradì molto le nostre esibizioni, ci chiese perdono dell'accaduto, e promise di domandarci sempre quanto avesse bisogno per amor di Dio senza far molestia ad alcuno. Quanto al soggiorno non volle pure cangiarlo, e sul finire del suo discorso proruppe in sì tenero pianto che solo chi fosse stato di sasso avrebbe potuto ritenersi dal piangere insieme con lui. Noi consideravamo qual egli era la prima volta, e quale ci si parava allora dinanzi, perché, come dissi, era un giovine di maniere belle e garbate, e i suoi cortesi e ragionati discorsi lo dimostravano persona ben nata e di squisita educazione: e quantunque noi siamo zotici, la sua gentilezza era tanta che ne restavamo confusi. Sappiate dunque che nel più bello del suo discorso egli ammutolì, fissò gli occhi in terra per buono spazio di tempo, e noi ce ne stavamo cheti e sospesi attendendo ove andasse a finire quella sua stupidità. Molto ci doleva di vederlo a quel tristo partito, per che ben ci accorgemmo che quel suo aprire gli occhi a grande stento, quel tenerli sempre fissi in terra senza rimuoverli un punto, poi chiudergli un'altra volta stringendo le labbra e inarcando le ciglia, era manifesto indizio di qualche movimento di pazzia che lo cogliesse proprio in quel momento. Egli purtroppo ci fece conoscere che non ci eravamo in questo ingannati; ma poi levatosi con gran furia da terra ove si era gittato, venne alle prese col primo che gli era da vicino con tal furore che lo avrebbe ammazzato a pugni e a morsi se non glielo avessimo tolto di mano. In mezzo a questi eccessi esclamava: « Ah disleale Fernando! Qua, qua mi pagherai il torto che mi hai fatto; queste mani ti strapperanno quel cuore dove albergano tutte le scelleraggini, e principalmente la frode e l'inganno. » A queste aggiungeva altre dichiarazioni che miravano tutte ad aggravare quel Fernando trattandolo di traditore e di sleale. Noi tutti rammaricati gli togliemmo dalle mani il nostro fratello, ed egli scostandosi senza proferir più parole, andò ad imboscarsi fra questi carpini e questi vinchi sì rapidamente che ci rese impossibile il seguitarlo. Si può conghietturare che la pazzia lo assalisca ad intervalli, e che da qualcuno chiamato Fernando abbia ricevuto qualche gran torto che lo condusse a tanta disperazione; e questo pare tanto più verosimile quanto che alcuna volta egli si è lasciato trovare sulla strada per chiedere ai pastori di essere condotto a mangiare, ed altre volte, quando viene assalito dalla frenesia, se lo toglie per forza senza curare le nostre spontanee offerte, assalendoci a furia di percosse. Quando torna in sé riceve ogni cosa per amore di Dio e cortesemente e piacevolmente ringrazia non senza spargere molte lagrime. E per dirvi, o signori, ogni cosa, proseguì il capraio, ieri io con quattro altri pastori, due famigli e due amici miei ci siamo proposti di cercarne finché ci riesca di trovarlo e di condurlo o per amore o per forza alla terra d'Almodovar, ch'è otto leghe di qua lontano; perché vogliamo ch'ivi si assoggetti ad una cura, s'è male da potersi guarire; e così sapremo chi sia quando avrà qualche lucido intervallo; e se avrà parenti li renderemo consapevoli della sua disgrazia. Ecco il conto che ho potuto darvi di ciò che mi domandaste, ed accertatevi che il padrone delle cose da voi trovate è appunto colui che vedeste passare con tutta velocità stracciato e quasi nudo: » perché già don Chisciotte gli avea detto di averlo veduto saltar per quelle balze. ++
El cual quedó admirado de lo que al cabrero había oído, y quedó con más deseo de saber quién era el desdichado loco; y propuso en sí lo mesmo que ya tenía pensado de buscalle por toda la montaña, sin dejar rincón ni cueva en ella que no mirase, hasta hallarle. Pero hízolo mejor la suerte de lo que él pensaba ni esperaba, porque en aquel mesmo instante pareció, por entre una quebrada de una sierra que salía donde ellos estaban, el mancebo que buscaba, el cual venía hablando entre sí cosas que no podían ser entendidas de cerca, cuanto más de lejos . Su traje era cual se ha pintado, sólo que, llegando cerca, vio don Quijote que un coleto hecho pedazos que sobre sí traía era de ámbar ; por donde acabó de entender que persona que tales hábitos traía no debía de ser de ínfima calidad. **Restò maravigliato assai don Chisciotte del racconto del capraio, ed aumentandosi in lui la voglia di sapere chi fosse quel forsennato, propose fra sé medesimo di cercarne conto pur egli per tutta quella montagna, non lasciandosi addietro né grotta né angolo fin che ciò gli riuscisse. La sorte lo favorì in questo meglio di quello che pensava o sperava; perché proprio in quel punto fra la spaccatura di una montagna, che metteva in quella dov'eglino si trovavano, comparve il giovane medesimo che andava parlando fra sé, ma in modo da non poter essere inteso né da vicino né da lontano. Il suo vestito era quale fu già descritto, e più avvicinandosi a don Chisciotte, questi poté osservare che portava un collare di ambra tutto stracciato, d'onde tanto più si persuase che non potrebbe essere di bassa condizione chi portava sì nobili contrassegni. ++
En llegando el mancebo a ellos, les saludó con una voz desentonada y bronca, pero con mucha cortesía. Don Quijote le volvió las saludes con no menos comedimiento, y, apeándose de Rocinante, con gentil continente y donaire, le fue a abrazar y le tuvo un buen espacio estrechamente entre sus brazos, como si de luengos tiempos le hubiera conocido. El otro, a quien podemos llamar el Roto de la Mala Figura -como a don Quijote el de la Triste-, después de haberse dejado abrazar, le apartó un poco de sí, y, puestas sus manos en los hombros de don Quijote, le estuvo mirando, como que quería ver si le conocía; no menos admirado quizá de ver la figura, talle y armas de don Quijote, que don Quijote lo estaba de verle a él. En resolución, el primero que habló después del abrazamiento fue el Roto, y dijo lo que se dirá adelante. **Raggiunti che furono dal giovine, li salutò con voce alterata e rauca, ma però assai cortesemente. Don Chisciotte gli rese il saluto con non minore creanza, e sceso da Ronzinante, con modo affabile e gaio andò a gittarglisi al collo, e se lo tenne sì a lungo e sì strettamente fra le braccia come se lo avesse conosciuto da lunga mano. L'altro, che chiamare si potrebbe lo Stracciato d'infelice aspetto come don Chisciotte era il Cavalier della Trista Figura, dopo avere raccolti gli abbracciamenti, scostò da sé alquanto don Chisciotte, e, postagli una mano sopra le spalle, gli fissò gli occhi addosso come se cercasse di persuadersi di conoscerlo, maravigliato non tanto di vedere la figura, la statura e le armi di don Chisciotte quanto del modo con cui stava attentamente a guardarlo. In fine primo a parlare, seguìti gli abbracciamenti, fu il cavaliere stracciato, e disse ciò che sarà riferito qui avanti.

++